En Taiwán puedes pagar en las tiendas físicas con un disquete, y no es broma

Existe muchas formas de pagar, pero ninguna tan retro como usar un disquete de 3,5 pulgadas. Vamos a ver cómo funciona.
Hay que reconocer que las tarjetas bancarias que usamos en Occidente, son muy aburridas. Cambian los colores o el diseño, pero todas son iguales. Nada que ver con Taiwán, en donde puedes pagar en tiendas con un disquete de 3,5 pulgadas, como los que se usaban hace 30 años.
Por supuesto, no es un disquete de tres y medio normal. Solo tiene su carcasa. En su interior hay un chip NFC para pagar mediante el sistema de prepago iPass, my popular en el país.
Quizá no sea un sistema de pago tan cómodo como el móvil o una tarjeta de crédito, porque un disquete es un poco más grande y grueso. Pero sí es mucho más retro y original, que es de lo que se trata.

El disquete que funciona como una tarjeta de prepago
En Taiwán casi todo el mundo usa una el sistema de pago iPass, desde niños a ancianos nonagenarios. Se trata de un método de prepago, tanto en una app del móvil como en tarjetas físicas llamadas EasyCard.
El el primer caso recargas el monedero del móvil con la cantidad que quieras, y en el caso de las tarjetas, las compras en multitud de establecimientos por distintos valores, desde unos pocos euros a más de 100 euros.
Es un sistema muy popular porque es fácil de usar, y si te hackean o te roban la tarjeta, solo pierdes lo que tengas en ese momento. Por eso las aceptan en todo tipo de tiendas, farmacias, alquiler de bicicletas, incluso el transporte público.
Como son tarjetas de pago de usar y tirar, se lanzan a menudo ediciones de coleccionista con todo tipo de formas y diseños. Existen más de 800 tarjetas iPass diferentes que puedes comprar en Taiwán, con personajes de videojuegos, novelas, películas y series de televisión, etc.
Una de las últimas en aparecer, en edición limitada, es una tarjeta de prepago con forma de disquete de 3,5 pulgadas. Como puedes ver en las fotos, es una réplica exacta, incluso tiene la lengüeta metálica que se desliza, para leer el disco.
Sin embargo, la ficha de producto indica que no se puede introducir en un lector de discos, porque no contiene la capa magnética de datos. Se puede comprar por unos 15 euros, para recargarla con la cantidad que se desee, a través de iPass.
Las tarjetas de prepago nunca han tenido mucho éxito en Occidente. Quizá porque no son tan originales y divertidas como este disquete para pagar en tiendas.
