Estados Unidos sentencia que Google es un monopolio, podría ser dividida en varias empresas

Google pierde su primer juicio antimonopolio en Estados Unidos, y por primera vez contempla la posibilidad de tener que vender parte de su negocio.
La Unión Europea ha echado a rodar cuesta abajo una roca que cada vez coge más velocidad. Tras aprobarse la Ley de Mercados Digitales en la UE, una ley claramente antimonopolio, ahora es el Departamento de Justicia de Estados Unidos el que ha comenzado a denunciar a Google, Apple o Microsoft. Google ha perdido el primer juicio antimonopolio relativo al buscador y la publicidad online.
En la sentencia, el juez Amit Mehta explica que: "Tras haber examinado y sopesado cuidadosamente el testimonio de los testigos y las pruebas, el tribunal llega a la siguiente conclusión: Google es una empresa monopolista y ha actuado como tal para mantener su monopolio. Ha violado la Sección 2 de la Ley Sherman".
El denunciante, el Departamento de Justicia de Estados Unidos, obtiene una importante victoria sobre Google, aunque no en todas sus acusaciones.
Apple, pieza clave en el monopolio de Google
El juez ha desestimado que Google sea un monopolio en algunos aspectos del mercado publicitario, pero sí considera que lo es el mercado de buscadores, y en el de la publicidad online basada en texto.
La sentencia define el "pecado" de Google, pero no la penitencia. La solución de este abuso la decidirá el juez en una fase posterior. Según explica TheVerge, puede ir desde obligar a Google a romper su pacto con Apple para que su buscador deje de usarse por defecto en el iPhone, a obligarla a vender su negocio de publicidad, o el propio buscador, dividiendo la empresa en varias partes.
Precisamente, el contrato de Google con Apple, ha sido clave para el juez. Es cierto, como argumenta Google en su defensa, que una empresa puede convertirse en un monopolio "sin quererlo", si sus productos gustan mucho. Pero el pacto con Apple demuestra que Google ha aplicado todo su poder monopolístico para destruir a la competencia.
Ya sabíamos que Google paga miles de millones de dólares al año a Apple, para que el buscador de Google aparezca por defecto en el iPhone. Pero a un testigo de Apple se le "escapó" durante el juicio, que Apple recibe el 36% de todo lo que gana Google con la publicidad en Safari. Solo en 2022, Google pagó a Apple 20.000 millones de dólares por poner su buscador en Safari.
Nadie, ni siquiera Microsoft con Bing, puede pagar 20.000 millones de dólares al año para competir con Google.
Pero es que Google además paga a otras empresas por lo mismo. También paga a Mozilla para que el buscador de Google sea el que aparece por defecto en Firefox. Y como también lo es en Chrome, pues prácticamente cubre todo el mercado.
Según explica el juez, esta lluvia de millones a la competencia ha hecho que Apple o Mozilla no se molesten en desarrollar su propio buscador, porque ganan más con lo que les paga Google.
Además, las cifras demuestran que esta táctica funciona: en 2009 el buscador de Google copaba el 80% del mercado, y en 2020, el 90%.
En el caso de la publicidad online, el juez acusa a Google de subir los precios de los anuncios y ajustar los beneficios que paga por ellos a su antojo, porque no tiene competencia.
Esta sentencia es preocupante para Google, no solo por lo que representa, sino también porque será usada como precedente en el juicio que se iniciará en septiembre, sobre su monopolio tecnológico en el mercado de publicidad.
Ha costado 20 años, pero parece que la era de los grandes monopolios de Internet, está a punto de terminar. Eso beneficiará, sobre todo, a los usuarios.

