Google impone la búsqueda sin clics: ¿se está asesinando a sí misma?

Los cambios de política del gigante tecnológico y la llegada de la inteligencia artificial a su buscador generan múltiples dudas entre los propios especialistas. 

En medio de las muchas polémicas surgidas en torno a la inteligencia artificial, está claro que Google también se ha visto salpicada por el asunto. Mientras muchos expertos advierten de un futuro en el que esta tecnología podría afectar al porvenir de muchos profesionales, el gigante tecnológico parece haber apostado por la IA de una forma que expertos califican al menos de egocéntrica. 

En principio, el hecho de que Google haya tomado la decisión de implementar en su buscador una inteligencia artificial generativa parece lógico y acorde a los tiempos que corren. Desde la propia compañía lo defienden como algo útil para los usuarios. No obstante, si se analiza el tema un poco más en profundidad, es fácil darse cuenta de que el asunto no es tan sencillo. 

Google y las búsquedas sin clics

Prácticamente, desde que Internet comenzó a popularizarse en todos los hogares (y después en todas partes gracias a los dispositivos móviles), Google ha sido una puerta de entrada a la red. Su política estaba clara: utilizar su buscador para que la gente pudiese navegar y tener acceso a contenidos de terceros. Algo que, debido en gran medida a la IA, ha cambiado. 

En estos momentos, Google ha determinado imponer lo que muchos expertos ya califican como "búsquedas sin clics". Es decir, las búsquedas de los usuarios se resuelven en gran medida en su propia página de resultados, sin que exista la necesidad de visitar otras webs. Algo que, si se mira con perspectiva, podría interpretarse como una forma de asesinarse a sí misma. 

Por dos razones. La primera, porque de esta forma Google parece desinteresarse del modelo que tan buenos resultados le ha generado por décadas: premiar a aquellas webs que ofrecían contenidos relevantes (o que al menos sus algoritmos consideraban relevantes) y potenciarlas. Pero en realidad el problema no termina ahí, sino que es mucho más paradójico. 

Aunque Google parezca bastarse para responder las inquietudes de la gente, en realidad no es así. Su sistema de IA no es otra cosa que coger contenidos de diferentes fuentes y convertirlos en respuestas únicas. ¿Dónde está el problema? Pues que si Google es quien se queda el tráfico, ¿qué motivación va a existir en los creadores de contenidos para continuar con su trabajo? 

El buscador Saturno que devora a sus hijos 

La paradoja de Google podría interpretarse de la siguiente manera: si los sitios web pierden tráfico, dejan de ser rentables; es decir, también dejarían de invertir en contenidos. Sin estos nuevos contenidos, los resúmenes de la IA de Google se volverían menos relevantes y posiblemente cometerían más errores. Es decir, que todo el mundo perdería, empezando por los propios usuarios. 

Se trata de una situación cuanto menos complicada, que ya han señalado medios como Ars Technica y Search Engine Land. Por no hablar de que la IA de Google no es del todo fiable, y no faltan quienes advierten de respuestas alejadas de la realidad, con errores groseros. De alguna forma, es como si Google pretendiera asesinarse a sí misma, simplemente a base de mirarse el ombligo. 

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