Adiós al buscador de Google en Europa: la UE presenta Open Web Search

Tras el terremoto Donald Trump, Europa busca la independencia tecnológica de Estados Unidos, también en los buscadores web. Su propuesta se llama Open Web Index.
Si para algo ha servido la traición de Estados Unidos con Ucrania y los aranceles, es para abrir los ojos a la Unión Europea, que ya está trabajando para alcanzar su independencia tecnológica. Tras anunciar su propio modelo de lenguaje, su alternativa a Google Docs, e incluso su propio sistema operativo, la UE presenta su alternativa al buscador de Google, llamada Open Web Search.
En realidad, lo que ha presentado este fin de semana es el primer paso hacia ese buscador. Se trata de Open Web Index, es decir, la base de datos abierta a todos para crear buscadores que no se basan en la publicidad potenciada por IA, y que no dan prioridad a la cultura anglosajona.
En junio se abrirá el acceso al primer Petabyte de datos, pero ya hay indexados 5 PB, y se espera llegar pronto a los 10 PB.
Los primeros buscadores con contenido europeo
Los buscadores de Internet usan bases de datos indexadas creadas y controladas por las grandes tecnológicas norteamericanas. Son datos sesgados que se ajustan principalmente a la cultura y la información anglosajona.
Un segundo problema es que la mayoría de los buscadores de Internet, especialmente el buscador de Google y Bing, que copan el mercado, hace tiempo que dejaron de ser buscadores. Ya no buscan información. Ahora, con ayuda de la IA, la seleccionan, la filtran y la resumen en forma de texto lleno de enlaces patrocinados, que evita la necesidad de visitar las webs.
Lo explica muy bien este gráfico, en donde muestra como los buscadores de IA impulsan la cultura del cero-clic que elimina el tráfico de las webs y mata a los medios de comunicación, y enfocan los resúmenes de IA hacia los enlaces publicitarios:
Es necesario romper esta manipulación y abuso de poder de Google y compañía, y volver a la esencial: un buscador que se limite a buscar datos sin favorecer la publicidad, el defectuoso filtro informativo de la IA, y los sesgos culturales.
Por eso un consorcio de 14 miembros, entre los que se encuentran universidades, centros de datos, empresas tecnológicas y el CERN, han puesto en marcha la infraestructura para alojar Open Web Index. Es una base de datos con información y webs de ámbito europeo y mundial para crear buscadores, pero también entrenar a los modelos de lenguaje LLM, y diseñar aplicaciones de todo tipo.
Como es habitual en la UE, esta base de datos está abierta a todos. Pero además, van a crear un buscador "modelo" alrededor de ella, Open Web Search.
El 6 de junio se liberará el primer Petabyte de datos, y el objetivo es crecer hasta los 10 PB. Un paso en la buena dirección para que la Unión Europea alcance la ansiada independencia tecnológica, que evitará que seamos tan dependientes de los extremismos ideológicos en los que se han sumido Estados Unidos y otras potencias en los últimos años.