La policía obligada a asaltar un colegio por culpa de un niño de 4 años con un reloj inteligente

Más de 70 llamadas de emergencia son enviadas por un smartwatch en un colegio y las autoridades deciden registrar la zona para descubrir que todo ha sido una equivocación.
Hay muchos relojes inteligentes en relación calidad-precio que son perfectos para hacerle un regalo a un ser querido, pero dárselo a la persona incorrecta podría generar grandes inconvenientes a las autoridades.
Casi todos los modelos cuentan con la funcionalidad de emitir alertas de emergencia, tanto los modelos de Xiaomi como el Redmi Watch 5 Lite, como el Huawei Watch Fit 3 o el Samsung Galaxy Watch 7. Es prácticamente una característica esencial que debe formar parte del sistema operativo.
Las llamadas de auxilio son activadas en situaciones de urgencia y envían una señal a la policía, siendo esta una de las cosas que recientemente han sucedido en la ciudad de Treviso, Italia, donde las cosas se han salido de control tras acudir a alertas accidentales que provenían de una escuela.
Los militares irrumpen una escuela para confiscarle el smartwatch a un niño

Según lo que informa Treviso Today sobre lo compartido en La Tribuna di Treviso, se ha presentado un extraño caso en la escuela infantil de Opitergino, donde se han recibido numerosas llamadas de emergencia directas al 112 y al 118 que generaron un revuelo en los cuerpos policiales de la provincia.
El viernes 4 de abril, se registraron más de 70 avisos de alerta, de las cuales 38 llamadas fueron dirigidas a los policías y muchas más a la Central Operativa Suem de Emergencias, levantando las sospechas de que algo trágico estaba pasando cerca de la zona.
En cada una de las emisiones, las autoridades intentaban encontrar pistas, logrando responder algunas donde se oían voces de niños hablando, sin más. No había otra cosa a la que se le podía prestar atención.
Debido a esto, en un principio se pensaba que se trataba de alguna broma, pero después de recibir muchas de estas llamadas consecutivas, se dieron cuenta de que eran activaciones de alertas involuntarias que no cesaban, generando un problema en el recibimiento de las llamadas por parte de las autoridades.
Tras intentar comunicarse, finalmente alguien respondió y era, nada más y nada menos, que un niño de 4 años que solo estaba jugando con el nuevo reloj inteligente que le habían regalado sus padres. El infante se encontraba en una guardería y no sabía controlar el aparato, por lo que hacía estas acciones sin saber lo que en realidad estaba generando.
Al ver que no paraba de llamar, las autoridades esperaron pacientemente hasta finalmente dar con la ubicación del dispositivo y decidieron ir a la institución. La profesora asignada al aula se sorprendió al ver que los cuerpos policiales estaban con los niños. Se podría pensar que había sucedido algo malo, pero por suerte, solo fueron a confiscar el smartwatch del niño.
Este reloj, que bien podría ser Android o iOS, no tenía una tarjeta telefónica, por lo que al intentar hacer llamadas, solo aparecía la opción de emergencias. De este modo, los directivos de la institución esperaron a que los padres vinieran por su hijo para entregarles el dispositivo y explicarles la situación que se había producido.
¿Un niño de 4 años debería usar un reloj inteligente?

Las recomendaciones de la profesora y los directivos hacia los representantes tras haber hecho que el hijo llamara accidentalmente a la policía fue que no dejaran ir al niño a la escuela con el smartwatch si no lo sabía utilizar, ya que podría ser un gran problema.
Esto va de la mano con el gran debate sobre a qué edad un niño debería tener un smartphone o dispositivos similares. La cuestión es que en la actualidad muchos Apple Watch y modelos Android sirven para incorporar sistemas GPS para rastrear a los hijos en tiempo real.
Al mismo tiempo, pueden ser utilizados para generar mensajes y llamadas urgentes, pero con un control parental adecuado que no los vuelva dependientes de la tecnología ni generen estas situaciones como la de Treviso.
Entonces, como moraleja, hay que tener más cuidado a la hora de permitir que los más pequeños de la casa utilicen aparatos electrónicos y enseñar adecuadamente qué es lo que se puede hacer con ellos y qué no.