El primer estudio neurocientífico español sobre la agresividad al volante, desvela ansiedad, miedo y enfado

Imagen generada con Dall-E 3

Conducir no siempre es una experiencia agradable. Al contrario, hay ciertas situaciones que generan fuertes sentimientos negativos entre los conductores.

Bipi y NeuroLab Center, el Laboratorio de Neurocomunicación de la Universidad Complutense de Madrid, han llevado a cabo el primer estudio neurocientífico realizado en España, sobre la ansiedad y la agresividad al volante.

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El estudio refleja que determinadas situaciones al volante provocan ansiedad, miedo o enfado a los conductores, en un porcentaje que varía según la edad y el género. Por lo general, los mayores de 30 años se enfadan más que los jóvenes al volante, y las mujeres sienten más ansiedad y miedo que los hombres. Pero hay excepciones.

La ansiedad y la agresividad al volante

El estudio, llevado a cabo sobre un grupo de hombres y mujeres de entre 19 y 67 años, incluye electroencefalogramas, GSR (respuesta galvánica de la piel) y el análisis de expresiones faciales, para determinar las emociones que despiertan determinados aspectos de poseer un coche. Y conducirlo, claro...

Así, por ejemplo, más del 90% de los conductores siente miedo al pensar en sufrir un accidente, mientras que el 30% lo siente cuando piensa en que pueden ser adelantados de forma agresiva.

Casi el 54% de los conductores experimenta enfado cuando encuentra coches aparcados en segunda fila. El 60% sufre ansiedad en los atascos.

Pero estas cifras no son iguales al dividir la muestra en grupos de edad, o en género. Por ejemplo, en el caso de los atascos, el enfado aumenta hasta el 77% entre los mayores de 40 años, pero baja al 38% en los jóvenes. La excepción son el grupo de los 30 años, cuyo enfado solo alcanza el 15%.

Hay también situaciones en las que menores de 30 años se enfadan más que los mayores. Ocurre cuando el coche no acelera rápido tras abrirse un semáforo. Enfada al 70% de los jóvenes, pero solo al 31% de los adultos.

También hay diferencias entre hombres y mujeres. En general, el género masculino es más propenso al enfado. Ocurre cuando son adelantados por la derecha (se enfadan el 57% de los hombres, frente al 34% de las mujeres), cuando el coche de delante no arranca rápido en un semáforo (57% frente al 41%), o cuando les pitan (57% frente al 25%).

En general, las mujeres se enfadan menos al volante, pero sienten más ansiedad provocada por el miedo. Ocurre cuando sufren un adelantamiento por la derecha (un 33% en las mujeres frente al 21% en los hombres), o cuando reciben un golpe por detrás, en donde la ansiedad se dispara al 50% en las conductoras.

El sentimiento predominante en las mujeres mayores de 30 es la ansiedad, alcanzando el 83%, mientras que los hombres presentan más enfado, rozando el 71% en los adultos. 

Muchas situaciones fuera de la conducción, también generan sentimientos negativos en los conductores. Por ejemplo, las averías generan más ansiedad a los mayores que a los jóvenes. Más de la mitad de los conductores sienten preocupación por no saber qué seguro de coche contratar, siendo mayor en los hombres.

Un dato interesante es que la costumbre de comprar online, arraigada en los más jóvenes, se manifiesta a la hora de acudir a un concesionario a comprar un coche. La mayoría de los jóvenes no lo consideran una experiencia placentera, al contrario que los mayores de 40 años.

El 54% de los jóvenes no se sienten impresionados por las ofertas de los concesionarios, y están abiertos a sistemas alternativos a la compra de un vehículo. El 90% de los conductores tienen miedo al equivocarse al comprar un vehículo nuevo.

"Con este estudio, hemos  descubierto cómo las nuevas generaciones reflejan un cambio de actitud significativa hacia lo que conocemos como tener un coche, siguiendo una tendencia más centrada en la búsqueda de otras soluciones de conducción”, afirma Saúl Alonso, CMO de Bipi.

Los sujetos de prueba también fueron sometidos a técnicas de control de la respiración y ejercicios de relajación muscular, y se comprobó que son eficaces para reducir la ansiedad y la agresividad en la conducción.

El enfado, el miedo y la ansiedad al volante son inevitables, pero este estudio demuestra que está en nuestras manos poder controlarlos.

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