4 consejos infalibles para llevar el móvil a la playa y no morir en el intento

Puedes dejar el teléfono móvil en la habitación del hotel, pero también existen algunas recomendaciones para que tu dispositivo no termine estropeado por culpa del agua, la arena o el propio sol de la playa. 

En verano, cada vez hay más gente que toma una decisión contundente: dejar el móvil cargando en el hotel o el apartamento cuando baja a la playa. Si se piensa con detenimiento, tiene sentido: así hay menos posibilidades de que el teléfono se estropee, se pierda o te lo roben. No obstante, también pasas a estar incomunicado, por así decirlo. 

Algunas veces, la solución suele estar en el medio. Llevas el teléfono a la playa ayuda no solo a poder hablar escribirte con amigos y familiares, sino que también te permite hacerte fotos, así como jugar, leer o ver una serie mientras tomas el sol. Para ello, simplemente procura seguir esta serie de consejos, y así ni tú ni tu móvil terminaréis por lamentarlo. 

Protege el teléfono de la arena y del mar

Existen tantos falsos bulos en Internet, que a veces no se toman en serio ciertas recomendaciones que, en este caso sí, son completamente ciertas. Sin ir más lejos, las que avisan de que la playa puede ser sumamente perjudicial para el móvil (y otros dispositivos similares, claro). Tanto la arena como el agua del mar pueden dañar tu teléfono si están mucho en contacto. 

Para evitarlo, lo mejor es procurar el contacto directo, para lo que puedes utilizar fundas impermeables o bolsas con cierres herméticos. Suelen ser cómodas, baratas, desechables y te salvan la vida en este tipo de situaciones. 

Vigila el calor

El calor extremo también es un poderoso enemigo de tu teléfono móvil. Si estás en la playa, el sol es perfectamente capaz de sobrecalentar tu móvil rápidamente, lo que puede causar que se apague o incluso dañar la batería a largo plazo. Mantén tu móvil en la sombra tanto como sea posible, quizá usando una sombrilla, una toalla o incluso una bolsa para protegerlo del sol directo.

Ten en cuenta, además, que las aplicaciones en segundo plano pueden generar calor adicional. Así que, cierra todas las que consideres realmente innecesarias para reducir el esfuerzo de la batería y evitar el sobrecalentamiento. Si no necesitas usar tu móvil constantemente, considera ponerlo en modo avión, y evitas los videojuegos exigentes a nivel técnico. 

A vueltas con la carga del móvil

Además de no cargar el móvil bajo el sol de la playa, en sitios donde haga demasiado calor, es igualmente una buena idea llevar contigo una batería externa o un cargador portátil. Esto puede ser un salvavidas si tu móvil se queda sin batería y no tienes acceso a un enchufe. Eso sí, asegúrate de que la batería externa esté completamente cargada antes de salir de casa.

Usa tu móvil de manera consciente, aprovechando tus visitas a la playa para apostar por otros entretenimientos, como leer un buen libro o jugar a una consola tradicional. Por otro lado, limita el uso de aplicaciones que consumen mucha energía, como juegos y videos en alta definición. Intenta usar tu móvil solo cuando sea necesario y apaga la pantalla cuando no lo estés usando.

Mucho cuidado con los robos

No es ninguna leyenda urbana: los robos de teléfonos móviles se incrementan sobremanera durante el verano, y más aún en la playa. Los delincuentes aprovechan que vas a bañarte, te quedas relajado tomando el sol o te despistas de cualquier forma para quitártelo, es así se fácil. 

Puedes protegerte utilizando accesorios de sujeción o aplicaciones de rastreo, pero al final el mejor consejo que te podemos dar es que estés pendiente. Muchas veces, simplemente con eso es más que suficiente. 

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