Antonio Cañavate, ingeniero telemático: "Comparé todas las permanencias de las operadoras y, sin lugar a dudas, esta es la peor"

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Cambiar de operador antes de tiempo puede salir mucho más caro de lo esperado si no revisas las cláusulas de permanencia, los descuentos recibidos y los equipos pendientes para evitar líos, tal y como ha comprobado el ingeniero y experto en operadoras Antonio Cañavate.
Encontrar una tarifa de fibra más barata puede parecer una buena oportunidad para ahorrar unos cuantos euros, pero cambiar de compañía no siempre sale gratis.
Si todavía tienes una permanencia, la baja anticipada puede implicar cargos por la instalación, los descuentos promocionales o los dispositivos asociados al contrato. Así que, antes de aceptar una oferta, conviene comprobar cuánto te costaría abandonar tu operador actual.
Antonio Cañavate, ingeniero telemático, ha comparado las condiciones de permanencia de distintas operadoras y explica en un vídeo de YouTube qué aspectos debes revisar antes de cambiar de proveedor.
Cabe señalar que su análisis presta especial atención a Vodafone, cuyas condiciones considera especialmente problemáticas por la combinación de varios conceptos que pueden encarecer la salida.
El experto afirma que en determinados contratos de fibra óptica, la penalización por instalación puede alcanzar los 314 euros, mientras que algunas condiciones promocionales elevan el importe al incluir otros cargos.
Cabe señalar que la diferencia depende de las condiciones contratadas y del tiempo transcurrido, por lo que conviene revisar cada caso antes de tomar una decisión.
Vodafone y las permanencias que pueden encarecer la baja

Uno de los aspectos que destaca Antonio Cañavate es que no todas las permanencias funcionan de la misma manera. Algunas están vinculadas a descuentos en la tarifa, otras al coste de instalación y otras a la compra o financiación de dispositivos.
En determinados casos, estos compromisos pueden acumularse y complicar el cálculo de cuánto tendrás que pagar si decides marcharte.
Como ya mencionamos, Vodafone contempla una penalización máxima de 314 euros por la instalación de fibra en determinadas condiciones, con un compromiso de 12 meses, pero el importe disminuye conforme transcurre ese periodo.
Sin embargo, algunas promociones también incluyen cargos relacionados con los descuentos recibidos, lo que puede elevar el máximo hasta los 434 euros.
Cañavate también menciona permanencias de 24 meses asociadas a determinadas tarifas móviles con descuento y a algunos dispositivos. Por eso, considera importante revisar las condiciones particulares y no dar por hecho que todas las ofertas funcionan igual.
Ahora bien, ¿cómo se calcula la penalización por permanencia? El importe que debes pagar puede reducirse a medida que cumples el compromiso.
Para ilustrarlo, Cañavate plantea el ejemplo de una instalación valorada en 150 euros, vinculada a una permanencia de 12 meses. Si han transcurrido seis meses y el contrato establece un cálculo proporcional, quedarían 75 euros pendientes.
No obstante, este cálculo no sirve para todas las ofertas, ya que cuando existen descuentos promocionales u otros conceptos asociados, la cantidad final puede variar.
Por eso, debes solicitar a la compañía un desglose de los cargos que pretende aplicar y comprobar que se corresponden con las condiciones de tu contrato.
Es importante mencionar que la baja no termina necesariamente cuando pagas la penalización, ya que si la operadora te ha cedido equipos, como el router, para prestar el servicio, también debes comprobar cómo devolverlos y en qué plazo.
Movistar, por ejemplo, contempla un plazo general de 15 días naturales para devolver determinados equipos en los supuestos indicados en sus condiciones. Los importes por no entregarlos varían según el dispositivo y la compañía.
¿Cuándo puedes cambiar de compañía sin pagar la penalización?
El experto señala tres situaciones que conviene examinar. La primera es una modificación del precio que permita resolver el contrato conforme a la normativa. La segunda es un cambio en las condiciones del servicio y la tercera son los problemas persistentes de funcionamiento.
Si la compañía modifica determinadas condiciones contractuales, el artículo 67 de la Ley General de Telecomunicaciones contempla el derecho a resolver el contrato sin costes adicionales, con las excepciones previstas legalmente.
En caso de averías o deficiencias, conviene documentar las incidencias y reclamar antes de dar por hecho que puedes evitar el cargo.
Por ello, antes de cambiar de operador, revisa la permanencia, solicita el importe pendiente, comprueba si existe algún motivo válido para resolver el contrato sin penalización y conserva los justificantes de la baja y de la devolución de los equipos.
Debes tener en cuenta que una oferta más barata solo compensa cuando conoces el coste real de abandonar tu compañía actual, y se pueden sumar otros gastos que pueden salir de tu presupuesto.
