Antonio Cañavete, ingeniero telemático: "Esta es la razón por la que tu móvil 5G gasta más batería"

Antonio Cañavete
Antonio CañaveteMontaje / Imagen generada con IA
Noticia
Añádenos en Google

Elígenos como tu fuente preferida en Google.

Cuando la señal del móvil no es buena, el dispositivo necesita trabajar más para mantener la conexión, buscar redes disponibles y gestionar el intercambio de datos.

Cuando aparecieron los primeros móviles compatibles con 5G, la promesa era más velocidad de descarga, menor latencia y una conexión preparada para una nueva generación de servicios.  

Sin embargo, algunos usuarios descubrieron que la batería parecía durar menos con la nueva red móvil activada. Y a partir de aquí surgieron muchas dudas al respecto. 

Por fortuna, Antonio Cañavete, ingeniero telemático, explica que una de las razones está relacionada con la forma en la que muchas redes 5G funcionan actualmente. 

Y es que el problema no es que el 5G consuma más energía por definición, sino que algunos despliegues utilizan una arquitectura que obliga al teléfono a mantener más de una conexión activa.

Cuando el móvil usa 4G y 5G al mismo tiempo

Mejores móviles 5G
Mejores móviles 5GGenerado por IA

Una de las claves está en el llamado 5G NSA (Non Standalone), una tecnología utilizada durante la transición hacia las redes 5G completas.

En este sistema, el móvil no depende únicamente de una antena 5G, sino que la red 4G sigue teniendo un papel importante y actúa como base para gestionar parte de la comunicación, mientras que el 5G aporta capacidad adicional para transmitir datos a mayor velocidad.

Esto significa que el smartphone mantiene una conexión con la red 4G y otra con la red 5G de forma simultánea, ya que el dispositivo necesita coordinar ambas comunicaciones, controlar la calidad de la señal y decidir cómo utilizar cada una en cada momento.

No significa que el móvil esté descargando exactamente los mismos datos por dos redes diferentes, pero sí que el módem trabaja con una configuración más compleja que una conexión 4G tradicional.

El módem del móvil es quien paga ese esfuerzo extra

Dentro de un smartphone existe un componente encargado de comunicarse con las antenas móviles: el módem. Este chip gestiona las conexiones inalámbricas y adapta la comunicación según la cobertura disponible.

Cuando tiene que mantener dos enlaces activos, realizar cambios entre redes o buscar una señal más estable, aumenta su actividad. Ese trabajo adicional requiere energía y puede afectar a la duración de la batería.

La diferencia se nota especialmente en situaciones donde la cobertura 5G no es buena. Si el teléfono está en una zona con señal débil, puede intentar mantener esa conexión, cambiar entre 4G y 5G o buscar una antena más cercana. Todos esos procesos aumentan el consumo.

Por eso un usuario puede notar más gasto de batería en interiores, garajes, zonas alejadas de antenas o lugares donde la señal cambia constantemente.

El problema no es tener 5G, sino cómo está desplegado

Es importante entender que no todos los móviles 5G gastan más batería, ya que la eficiencia depende de varios factores, como el modelo del móvil, el procesador, el módem integrado, la cobertura disponible y la tecnología empleada por el operador.

Las redes 5G SA funcionan de una forma diferente porque están diseñadas desde cero para utilizar únicamente infraestructura 5G. Con el tiempo, esta arquitectura permitirá conexiones más eficientes y reducirá parte de las limitaciones de las primeras implementaciones.

Además, los fabricantes han mejorado los módems de sus teléfonos para reducir el consumo, por lo que los modelos más recientes suelen gestionar mejor los cambios de red y aprovechar la conexión disponible de forma más eficiente.

Así que el 5G no es el culpable directo de que un móvil dure menos. La causa está en la complejidad de algunas redes actuales, donde el teléfono tiene que mantener una comunicación híbrida entre 4G y 5G.

La explicación de Antonio Cañavete ayuda a entender por qué algunos usuarios notan esa diferencia: mientras las redes evolucionan hacia un 5G independiente, muchos dispositivos todavía necesitan apoyarse en la infraestructura anterior.

Cuando la cobertura es buena y la red está bien optimizada, el impacto puede ser mínimo. Pero en zonas donde el móvil lucha por mantener la conexión, esa combinación de tecnologías puede convertirse en un consumo de la batería.

Más información sobre: