Expertos japoneses descubren por qué los incendios son tan habituales en plantas de reciclaje: la culpa es de los móviles antiguos

Los científicos nipones también han sido capaces de desarrollar una solución para evitar accidentes... al menos en teoría, a falta de ponerla en práctica en los centros.
Todos hemos escuchado en alguna ocasión la importancia del reciclaje, para salvar el planeta, preservar el medio ambiente y ese tipo de cosas. Sin embargo, hay ocasiones en las que reciclar correctamente tiene un sentido más práctico: evitar incendios. En Japón, acaban de llegar a un descubrimiento curioso: los móviles antiguos son una causa habitual de incendio.
Así lo ha deducido una minuciosa investigación que tenía como objetivo determinar los habituales accidentes que se producían en algunas de las plantas de reciclaje niponas. De esta forma los científicos parecen haber confirmado que algunos dispositivos pueden ser peligrosos, sobre todo en según qué circunstancias. Lo bueno es que también han ingeniado cómo atajar el problema.
Los móviles antiguos, causa de incendio en plantas de reciclaje
En realidad, la amenaza de incendio en plantas de reciclaje no es tanto por los móviles antiguos en sí, sino por uno de sus componentes en concreto: las baterías de ion-litio. Estas están presentes en smartphones, es cierto, pero también en otros dispositivos, como en los equipos de tabaco electrónico. El problema surge cuando las baterías no son extraídas correctamente.
Según la investigación publicada en la revista científica Applied Sciences, los doctores Zizhen Liu, Shunki Kasugaya y Nozomu Mishima descubrieron que los incendios en instalaciones de reciclaje no eran fortuitos. Las baterías de litio, dicen, al ser aplastadas, perforadas o sometidas a un intenso calor pueden entrar en "falla térmica". Es decir, provocar fuego o explosiones.
La cuestión es que es común encontrar gran cantidad de estos dispositivos entre los residuos tecnológicos. La explicación no puede ser más sencilla: muchos usuarios no extraen la batería a la hora de deshacerse de sus viejos móviles. En muchos casos, no por una cuestión de desinterés, sino por algo con mucho más peso: no saben hacerlo. No siempre se trata de un proceso del todo sencillo.
Pero si por algo destacan los japoneses, y más aún cuando se trata de cuestiones tecnológicas, es por ser una sociedad práctica. O dicho de otra forma: resolutiva. En esta ocasión los investigadores no se han contentado con detectar el problema, que también, sino en darle una solución. Una con la que están convencidos que reducirán los riesgos de incendio en sus plantas de reciclaje.
La solución japonesa para evitar accidentes
Los mismos autores del estudio han desarrollado un detector automático usando un modelo de visión por ordenador (que funciona mediante arquitectura YOLOv4), para así ser capaces de identificar "objetos de riesgo" dentro de una línea de reciclaje. En concreto baterías móviles que puedan ser peligrosas y otros dispositivos como smartphones usados, muy corrientes entre los restos.
También han creado un conjunto de datos con miles de imágenes de estos aparatos y entrenaron el modelo para distinguir esos dispositivos peligrosos de otros residuos electrónicos considerados no tan críticos para la seguridad. Al menos en la teoría parece funcionar, aunque todavía es necesario llevarlo a la práctica de forma cotidiana y ve cuáles son los resultados definitivos.
