¿Fold o Flip? Esta es la pantalla plegable mejor conseguida de los tres Samsung Galaxy Z 7

He probado los 3 nuevos plegables y te cuento en cuál se nota menos el pliegue de su pantalla: en el Galaxy Z Fold 7, el Galaxy Z Flip 7 o el debutante Flip 7 FE.
En las últimas semanas, he tenido la ocasión de probar los nuevos plegables de Samsung —Galaxy Z Flip 7, Galaxy Z Flip 7 FE y Galaxy Fold 7—, tres móviles con los que me he ido haciendo a la idea de que un teléfono que se dobla también puede acompañarme en el día a día, a pesar de que el pliegue de sus pantallas no sea muy popular.
La marca surcoreana presentó esta familia de smartphones a principios de julio, en el marco del evento mundial Galaxy Unpacked, donde explicó con detalle lo que caracterizaba a su nueva serie de plegables Samsung Galaxy Z 7, que son tres aspectos fundamentales: son más finos, tienen pantallas más grandes y bisagras mejor aprovechadas.
El pliegue de bisagra es, precisamente, el elemento que más echa para atrás a los usuarios que se han planteado alguna vez hacerse con un plegable, porque es un detalle que no termina de convencer. En ocasiones se ve mucho y, lo que es peor, se nota tanto al tacto que hace que la experiencia sea un poco incómoda.
Samsung es una de las marcas que más y mejor ha trabajado por acabar con este problema y es algo que ha puesto en evidencia desde que empezó a trabajar en el ámbito de los plegables. Así, con el tiempo, ha ido eliminando el espacio entre las dos pantallas para que queden prácticamente pegadas las dos mitades.
Y eso se nota mucho en su última tanda de plegables, que integran la bisagra Armor FlexHinge de tercera generación, más fina que la generación anterior, con un diseño que se ha reestructurado y unos materiales más resistentes para favorecer un plegado más suave y duradero.
Te cuento a continuación la experiencia que he tenido con los tres plegables nuevos de Samsung:
El pliegue horizontal, mejor que el vertical

La lógica dice que, cuanto mayor sea la longitud del ancho de la pantalla que recorra la bisagra, más se notará. En este caso, esta reflexión se puede aplicar sin excusas, ya que, a simple vista, se puede comprobar que el del Galaxy Z Fold 7 es más profundo.
En esto tiene mucha importancia cómo incida la luz y, en la mayoría de los casos, el Flip ha salido beneficiado frente al plegable tipo libro, porque a simple vista se ha notado más la doblez en el segundo que en el primero. Esto es norma general: a mayor tamaño del panel, se multiplican las posibilidades de que se vea cualquier reflejo, aunque sea mínimo.
A la hora de tocarlo, esto también sucede, algo en lo que influye el propio grosor de la bisagra. Conviene recordar que nos encontramos con el Fold más fino (tanto plegado como desplegado, como la propia bisagra) y ligero de la historia de Samsung, con 215 gramos de peso. Esto es un punto a favor para el Galaxy Z Fold 7, ya que logra que sea menos armatoste al uso y facilita el agarre.
Ahora bien, al incorporar una bisagra más estrecha, se nota más cuando se utiliza la pantalla principal, ya que en un espacio más pequeño se concentran más aluminio de las cubiertas traseras que en un Flip, que favorece una hendidura más natural.
Una bisagra más gruesa, pero (sorprendentemente) sobresale menos
Después de debatir si el pliegue se nota más en el Galaxy Z Flip o en el Galaxy Z Fold, llega el turno de determinar cuál de los dos plegables tipo concha tiene un pliegue mejor conseguido, esto es, si el mérito es del modelo estándar o de la versión Fan Edition (FE).
El Samsung Galaxy Z Flip 7 FE comparte infinidad de características con el Flip 6 del año pasado, ya que tiene un panel principal de 6,7 pulgadas en su interior, así como una pantalla AMOLED externa de 3,4 pulgadas. Esto es, algo más pequeña que el Galaxy Z Flip 7, que monta una de 4,1 pulgadas.
Esto significa, por tanto, que a simple vista se distingue muy bien de la nueva generación de la pasada, por aspectos como el grosor de ambas mitades, su trasera (el FE viene con cristal atrapahuellas, mientras que el otro es mate) y, una vez más, la bisagra. Aquí se nota la diferencia especialmente.
No tanto cuando están cerrados (aunque, también porque la parte externa de la bisagra, donde aparece el logo de la marca, es mucho menor), sino principalmente cuando están abiertos, ya que entonces es cuando se pueden ver grandes diferencias entre un modelo y otro.
Es, principalmente, por la estética de los ejes de la bisagra, ya que la del modelo de edición especial hereda la antigua, que está prácticamente al ras de la pantalla y tiene un triángulo de plástico a la altura de donde se hace la doblez. Esto hace que sea más cómodo utilizarlo en el día a día y toquetear la pantalla sin notar demasiado el borde.
Esto no sucede, en cambio, con la versión estándar del plegable tipo concha, que, como el modelo Fold, incorpora un par de ejes giratorios para favorecer el movimiento de la bisagra y que, a su vez, ofrecen un formato redondeado y demasiado sobresaliente. ¿Es más elegante? Sin ninguna duda, pero es un detalle con el que, en mi opinión, no ha salido ganando la nueva generación.
¿Me quedo con el Flip o con el Fold?
No cabe duda de que Samsung ha creado un trío de dispositivos a la altura, muy competentes además de con un buen diseño y doy fe de que el Galaxy Z Fold 7 ha mejorado mucho en eso frente a la familia precedente. Esto significa que cualquiera de los tres puede ofrecer una experiencia interesante.
Y, si la finalidad de este artículo es conocer cuál de las tres bisagras está más lograd , al final lo que más valora la persona que lo compra es el uso que le va a dar, con la pregunta de si realmente va a utilizar dos pantallas y una de ellas que casi podría pasar por un ebook (en el caso del Fold) o si le interesa un formato pequeño que tenga lo mismo que un móvil normal.
Así, para un uso enfocado al trabajo, la productividad y la multitarea, lo que se recomienda habitualmente es el plegable tipo libro. En cambio, si lo que buscas es un terminal que te quepa en el bolsillo, que sea manejable y que te permita hacer en la pantalla externa casi lo mismo que la interna (decimos casi porque aún hay algunas herramientas y funcionalidades que no han llegado a ella), la decisión final tiraría más por las variantes Flip.

Llegados a este punto, todo depende de cuál haya sido tu experiencia previa con estos dispositivos y del presupuesto que tengas o hayas pensado invertir. De este modo, para un primer contacto con los plegables, recomendaría la versión FE, tan válida como el estándar pero con pequeños cambios y más asequible.
Para cambiar de tornas si se viene del Z Flip 6, lo ideal es cogerse una generación superior y, ya de paso, quedarse con el dispositivo que, bajo mi punto de vista, cuenta con la bisagra mejor conseguida de los tres.


