He pasado unos minutos con el Samsung Galaxy S25 FE y creo que es más gama alta que nunca

Samsung ha presentado en IFA su nuevo Galaxy S25 FE, un móvil barato que he podido toquetear unos minutos y creo que mejora en varias cosas que te cuento.
Samsung acaba de presentar en IFA, la feria de tecnología que se celebra en Berlín, una serie de novedades entre las que se encuentra el Galaxy S25 FE, el modelo más asequible de su familia de móviles de gama alta.
En el contexto del evento de tecnología berlinés, he podido pasar unos minutos familiarizándome con este producto que se acaba de presentar, que es uno de los más esperados de la tecnológica surcoreana cada año.
Hay varias cosas que creo que han mejorado este año, a mi parecer:
El Galaxy S25 FE se adelanta casi un mes

La primera buena noticia del Galaxy S25 FE es el momento en el que llega, porque Samsung ha adelantado su calendario habitual y esto puede ser una buena noticia para este móvil.
La compañía surcoreana solía presentar más tarde este móvil Fan Edition (eso es lo que significan sus siglas FE). El S24 FE del año pasado lo anunció a finales de septiembre y lo puso a la venta en España el 8 de octubre, por ejemplo.
Siempre me ha parecido que este smartphone tan interesante se lanzaba demasiado tarde, ya que solo se le daban 3 o 4 meses hasta la presentación de la siguiente generación de Galaxy S, entre enero y febrero, lo que inevitablemente acaba haciendo sombra al FE.
Por lo que este adelanto puede significar que más personas lo tengan en cuenta y seguramente que venda más.
Recorta mucho los biseles de la pantalla

En el diseño del Galaxy S25 FE de este año se nota un paso adelante importante que lo coloca más cerca de los modelos principales y con diferencia más clara con respecto a la serie A de gama media.
Los biseles que rodean a la pantalla se han vuelto mucho más estrechos este año, lo que le da ese aspecto de gama alta que se le presupone a un teléfono de esta familia.
Samsung ha conseguido que su perfil metálico plano sea notablemente más fino este año, pasando también de los 8 a los 7,4 milímetros de grosor, y de paso también ha recortado más de 20 gramos de peso hasta unos muy correctos 190 gramos totales.
Esto hace que sea muy cómodo en mano, pese a que el borde metálico a la altura de la pantalla tiene un tacto que no es demasiado agradable porque el ángulo es demasiado recto y en mano lo he sentido algo tosco por esta parte, además de por no ser un diseño de una sola pieza como el resto de la gama alta acostumbra.
Se parece mucho al Galaxy S25+, para bien
Este año el Galaxy S25 FE sigue claramente la estela de uno de los integrantes de la gama alta de Samsung: el Galaxy S25+, un móvil que hemos probado en Computer Hoy y que nos dejó muy buenas sensaciones.
La cercanía es evidente a nivel de diseño, con un innegable parecido de hermanos, pero incluso va más allá y aterriza en el hardware, ya que la batería es la misma y la cámara prácticamente es idéntica.
También afecta al software, ya que este Galaxy S25 FE es el primer móvil que recibe One UI 8, la nueva actualización de la interfaz de la marca basada en Android 16. Tiene más funciones de inteligencia artificial que nunca, como Gemini Live para tener conversaciones visuales en tiempo real, resúmenes de Now Bar y Now Brief con información más relevante y Rodea para buscar de Google en gaming.
Pese a las mejoras, el nuevo terminal no sube de precio con respecto a la generación anterior, con 759 euros para su versión de 128 GB. En comparación, el Galaxy S25+ se lanzó por 1.159 euros, y más de medio año después aún se vende por 1.049 euros.


