No es cosa tuya: tu móvil se descarga más rápido durante una ola de frío, y esta es la razón

No es cosa tuya: tu móvil se descarga más rápido durante una ola de frío, y esta es la razón
Móvil con frío.Imagen generada con IA.

Durante el invierno, las bajas temperaturas pueden hacer que la temperatura funcione peor. Incluso sin que tu teléfono tenga problemas de ningún tipo. 

En ocasiones, una ola de frío puede ser una poderosa enemiga de según qué tecnología. El problema, además, es que a veces cuesta caer en ello. Es muy habitual que si un teléfono que por la mañana tiene la batería al 50% se descarga al cabo de unas horas, lo primero que se piense es que está defectuoso. O que ya tiene unos años, etcétera. 

Por lo general lo último que se tiene presente es en el tiempo. Pero numerosos expertos han demostrado con creces que este puede influir. Muchas veces se considera que el calor puede ser perjudicial para los móviles (que lo es), pero el frío en cambio de pasa más por alto. ¿Qué debe tenerse en cuenta para preservar la salud de un dispositivo?

Sí, el invierno también afecta a la batería de tu móvil

La explicación, en realidad, es bastante sencilla. La mayoría de los teléfonos modernos usan baterías de iones de litio. Estas funcionan mediante reacciones químicas que permiten el movimiento de iones, generando electricidad. Cuando las temperaturas bajan, especialmente por debajo de cero grados, estas reacciones químicas se ralentizan, y la batería es la primera en sufrirlo.

Por si fuera poco, una ola de frío incrementa la resistencia interna de la batería, lo que provoca que el voltaje caiga más rápido de lo normal. Esto no solo hace que el porcentaje de batería disminuya rápidamente, sino que en algunos casos los dispositivos son capaces de apagarse aunque todavía quede carga. Lo hacen para de alguna forma proteger la batería.

¿Cómo afecta el frío al teléfono móvil?

Lo que más llama la atención cuando hay una ola de frío es lo que ya hemos comentado: que el teléfono móvil se descargue rápido incluso sin haberlo usado demasiado. Sin embargo, no es el único fallo que puede darse. Las bajas temperaturas pueden ser sinónimo de apagados repentinos, carga más lenta o la impresión de que el móvil "está viejo", aunque no tenga mucho tiempo.

No es casualidad tampoco que la gran mayoría de fabricantes de teléfonos móviles apliquen, entre sus recomendaciones, un rango óptimo para el uso del dispositivo. Por lo general, dicho rango se encuentra entre 0 °C y 35 °C. Algunos modelos Android tienen un rango un poco más alto, pero no suele ser lo común.

Como es lógico, nadie puede controlar el clima, sin embargo, muchos expertos sí ofrecen consejos para que una ola de frío afecta al móvil lo menos posible. Para empezar, es bastante común que se aconseje llevarlo pegado al cuerpo. Puede parecer rudimentario, y quizá lo sea, pero ayuda. Mejor llevar el teléfono en un bolsillo interior que en una mochila, por ejemplo.

Otra recomendación consiste en tener cuidado dónde se deja el móvil. Mucha gente es consciente de que olvidar el aparato dentro del coche en verano, al sol, puede ser catastrófico. Bueno, pues algo similar sucede con el frío. Evita ponerlo a cargar cerca de una ventana abierta en los peores días del invierno, o simplemente las superficies más frías de la casa.

Por otro lado, si lo que quieres es proteger la batería (una de las partes más débiles, ya sabes), lo mejor es no ponerla a cargar en frío. Si lo haces, la batería sufre, además de funcionar peor. La solución es sencilla: si hace frío extremo, espera a que el teléfono coja un poco de temperatura ambiente (en un sitio cerrado), y luego ya conéctalo con normalidad. Pero cuando esté más caliente.

Pero sobre todo recuerda: a veces puede que no sea el propio modelo que tengas lo que falla, sino el tiempo. Tenerlo presente puede ayudar a proteger los gadgets y a que estos funcionen de forma más eficiente, que al fin y al cabo es de lo que se trata, ¿no?

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