¿Te pueden multar por instalar una pantalla para tener Android Auto en el coche? Esto dice la DGT

Si deseas instalar una pantalla para tener Android Auto en tu coche, puedes hacerlo sin problema, siempre y cuando respetes las normas de seguridad establecidas por la DGT.
Cada vez son más las personas que optan por comprar una pantalla externa o secundaria para sus coches, especialmente si el vehículo no cuenta con un sistema de infoentretenimiento integrado o no es compatible con Android Auto.
Este tipo de dispositivos suelen ser una solución ideal para coches más antiguos o de segunda mano, en los que las funciones modernas de navegación y conectividad no vienen de fábrica.
Facilita el acceso a herramientas de conducción, como mapas, música y mensajes, sin la necesidad de manipular el móvil mientras conduces. Esto no solo mejora tu comodidad al volante, sino que también reduce las distracciones.
Cabe señalar que instalar una pantalla secundaria es, en general, bastante sencillo. Sin embargo, antes de lanzarte a comprar e instalar una, es fundamental que tengas en cuenta varios factores de seguridad y las regulaciones que impone la Dirección General de Tráfico (DGT).
Es importante mencionar que ignorar estas normas podría acabar costándote una multa considerable y, en algunos casos, la pérdida de puntos en tu carnet de conducir. En este sentido, ¿es legal instalar una pantalla para tener Android Auto?
La respuesta corta es sí, pero con matices. La DGT permite instalar este tipo de pantallas en coches, siempre que se cumplan una serie de requisitos y regulaciones claras. Conocer y respetar estas normativas es esencial si no quieres terminar con una sanción.
Requisitos de seguridad según la DGT
La DGT es bastante estricta en lo que se refiere a la seguridad vial, y no es para menos. Una pantalla mal colocada o mal utilizada puede ser una fuente de distracción, lo que aumenta el riesgo de accidentes en la carretera.
Por esta razón, si decides instalar este tipo de dispositivo para tener Android Auto en tu coche, debes tener en cuenta algunos puntos clave.
Uno de los aspectos más importantes que debes considerar es dónde y cómo colocar la pantalla. La DGT exige que esté bien anclada, de manera que no pueda moverse ni desprenderse en caso de una frenada brusca o accidente. Además, es vital que su ubicación no interfiera con tu campo de visión.
Es decir, no puede obstaculizar la visión del conductor en ningún momento, lo que significa que no debes colocarla en zonas que cubran partes esenciales del parabrisas. La posición ideal suele ser en el salpicadero, y tampoco debe ser muy grande, de lo contrario la multa sería de hasta 100 euros.
Otro punto clave que marca la DGT es el uso que se le da a la pantalla mientras estás al volante. Aunque Android Auto está diseñado para facilitarte la vida al conducir, la normativa establece que la pantalla solo puede ser manipulada cuando el vehículo está estacionado.
Mientras conduces, está prohibido interactuar con ella para funciones que no sean estrictamente necesarias para la conducción, como la navegación. Usarla para enviar mensajes o cambiar de canción, por ejemplo, puede ser motivo de sanción.
Si la policía de tráfico te pilla utilizando la pantalla de manera inadecuada mientras conduces, podrías enfrentarte a una multa de hasta 200 euros y la pérdida de hasta 3 puntos en tu carnet de conducir.
Una advertencia importante es que está totalmente prohibido llevar la pantalla en las manos mientras conduces, tal y como ocurre con el uso del móvil. De hecho, la ley no distingue entre un móvil o una pantalla externa si la estás manipulando con las manos mientras conduces.
En ambos casos, se considera una infracción que puede acabar en sanción, la cual puede ser bastante grande, ya que se reducen seis puntos del carnet de conducir y deberás pagar una multa de 200 euros, esté o no encendido el dispositivo.
Puedes disfrutar de las ventajas de Android Auto en tu coche, incluso si no lo trae de serie, instalando una pantalla adicional. Sin embargo, debes asegurarte de que la instalación sea segura y cumplir con las normas de la DGT para evitar sanciones.
