Llega el primer coche eléctrico con baterías de iones de sodio que humilla a los modelos actuales en un aspecto clave

El nuevo coche eléctrico llevado a cabo por la compañía china Changan promete revolucionar el mercado con sus nuevas baterías de sodio mejorando aspectos clave frente a las habituales de iones de litio.
China ha vuelto a provocar un hito tecnológico llamado a cambiar para siempre el concepto que hoy existe sobre el coche eléctrico. Por primera vez, un coche eléctrico de producción masiva ha sido equipado con baterías de iones de sodio, una alternativa a las tradicionales baterías de litio que dominan el mercado desde hace ya más de una década.
De primeras, puede parecer una innovación centrada sobre todo en aquello que tiene que ver con el desarrollo de la movilidad eléctrica. Sin embargo, los expertos ya están pensando en todos los efectos prácticos que esto podría tener. Sobre todo a la hora de superar ampliamente a todos los modelos actuales en un aspecto fundamental: el rendimiento en climas fríos.
El primer coche eléctrico con baterías de iones de sodio

El protagonista de esta revolución (muchos ya la llaman así) es el Nevo A06, fabricado por la empresa china Changan. Este modelo ha sido desarrollado en colaboración con CATL, todo un gigante mundial en lo que respecta a la producción de baterías, y que ha sido pionero en la investigación y desarrollo de la tecnología de iones de sodio.
Además, lo importante de la noticia es que no se trata del típico proyecto a futuro, sino que, como recogen muchos medios como TechRadar, ya se ha convertido en una realidad en toda regla. El Nevo A06 ha salido de las líneas de producción y, por lo tanto, su llegada al mercado marca la primera vez que esta tecnología se implementa a gran escala en un vehículo eléctrico de consumo.
Los especialistas están hablando mucho sobre el tema, y sobre lo que este puede suponer de cara al futuro. Para empezar, el Changan Nevo A06 representa la viabilidad de las baterías de sodio en coches eléctricos, algo que no todo el mundo tenía consigo hasta la fecha. Pero también abre la puerta a aplicaciones más económicas y seguras desde prácticamente ya.
Pero si hay algo que hace destacar a este modelo, no es una mayor autonomía, como algunos sostienen. Esto no resulta necesariamente cierto en comparación con las baterías de litio. Lo más innovador del asunto consiste en su capacidad para mantener un rendimiento estable a bajas temperaturas. Algo que también puede poner patas arriba según qué mercados.
El frío extremo ya no tiene por qué ser un problema
Para entenderlo, hay que recordar un factor clave. Los vehículos eléctricos convencionales, aquellos que dependen de baterías de litio, suelen experimentar pérdidas significativas de eficiencia cuando las temperaturas caen por debajo de los cero grados. Es decir, menor autonomía y tiempos de carga más largos, todo un dolor de cabeza para usuarios de algunos territorios.
Pero no es lo único a tener en cuenta. El sodio es un elemento mucho más abundante que el litio. O lo que es lo mismo, más barato. Algo que puede notarse en el precio final de muchos coches eléctricos, y que por lo tanto podría abrir las puertas a China incluso en mercados emergentes donde la economía no está lo que se dice demasiado boyante.
