Ross Gerber, accionista de Tesla, habla de Elon Musk y la reputación de la empresa: "La marca está rota y puede que no tenga solución"

A pesar de todo, Musk insiste en que Tesla tiene un futuro brillante. Aseguró que están trabajando en nuevas tecnologías para mejorar sus coches autónomos y reducir costes.
La crisis en Tesla no da tregua. Caída de ventas, protestas en concesionarios y una reputación que cae en picado han puesto a la compañía en el ojo del huracán. Ross Gerber, uno de sus mayores accionistas y CEO de Gerber Kawasaki, ha sido tajante afirmando que el daño ya está hecho y que la marca Tesla está manchada gravemente.
En concreto, y poniendo algo de contexto, En los últimos meses, Tesla ha perdido más del 40% de su valor en bolsa, pasando de 400 dólares por acción a 221.
Según Gerber, la culpa recae directamente sobre Elon Musk, quien ha dividido su atención entre sus empresas y su controvertido papel en el Departamento de Eficiencia Gubernamental (DOGE) bajo la administración de Donald Trump. "Tesla necesita un CEO de verdad", comentaba el inversor, dejando claro que la marca está viviendo una crisis como nunca antes vista.
Lo curioso es que hace apenas unas semanas, Gerber defendía la calidad de los vehículos eléctricos de Tesla. Sin embargo, ahora aconseja a los compradores esperar y, teniendo en cuenta que las ventas del Cybertruck han sido decepcionantes, con solo 47.000 unidades vendidas frente a las 250.000 prometidas anualmente, resulta lógico.
El Cybertruck y la caída de las ventas: ¿un fracaso anunciado?
El Cybertruck, que alguna vez fue presentado como el futuro de los coches eléctricos, no está cumpliendo las expectativas. Según datos recientes, las ventas globales del modelo cayeron un 22% en el último trimestre de 2024 y un 13% adicional en el primer trimestre de 2025. En total, Tesla vendió menos de 13.000 unidades del Cybertruck en Estados Unidos durante ese período.
Los analistas señalan varios puntos a tener en cuenta detrás del declive: problemas de producción, un diseño polarizante y una competencia excesiva en el mercado. Incluso Elon Musk admitió recientemente que subestimaron los desafíos del proyecto: "Cavamos nuestra propia tumba".
El gran y enorme problema radica en el enfoque comercial del vehículo. En lugar de posicionarlo como un modelo exclusivo y limitado, Tesla intentó convertirlo en un superventas masivo, dando pie a todo tipo de fallos: desde pedales defectuosos hasta piezas que se desprendían durante la conducción. Además, las siete llamadas a revisión durante su primer año no ayudaron a mejorar su reputación.

Pero no solo el Cybertruck está en problemas. Las ventas globales del Model S y Model X también han caído, dejando claro que esto no es algo casual o centrado en un producto y es fruto de un claro desgaste generalizado en la línea de productos Tesla.
Ross Gerber no se guardó nada al respecto: "El negocio de coches eléctricos de alta gama está totalmente desgastado. La Junta Directiva debería ser destituida por negligencia".
Su liderazgo en tela de juicio: ¿puede Musk salvar a Tesla?
Uno de los mayores problemas señalados por Gerber es la falta de enfoque de Elon Musk. Desde su llegada a DOGE hasta su obsesión con X —anteriormente Twitter— y xAI, parece que Tesla ha pasado a un segundo plano para el magnate sudafricano. "No puedes dirigir la mejor empresa del mundo si estás distraído con política y redes sociales", afirmó Gerber en una entrevista con Sky News.
La situación ha llevado a muchos inversores a pedir cambios en la dirección de Tesla. Algunos comentan que Musk debería ceder el puesto de CEO a alguien más enfocado exclusivamente en la empresa. Sin embargo, el magnate sigue siendo una figura central para la compañía, tanto por su visión como por su capacidad para atraer atención mediática —bien positiva o negativa—.
A todo este problema, hay que sumarle el fantasma de las demandas por publicidad engañosa. Durante años, este vendió el sueño de la conducción autónoma como algo que estaba a punto de llegar.
Sin embargo, en enero de 2025, Musk soltó la bomba: esos coches eléctricos necesitarán un nuevo ordenador o sistema para conseguir la autonomía prometida.
Este comunicado cayó como un jarro de agua fría, ya que muchos clientes habían pagado unos 12.000 dólares extra por el FSD, confiando en que su Tesla se convertiría algún día en un robotaxi. Ahora descubren que, para cumplir esa promesa, deberán, una vez más, pagar un extra del que no eran conscientes.
En una conferencia reciente con inversores, el multimillonario fue claro: "Vamos a tener que mejorar los ordenadores del Hardware 3. No será fácil ni agradable". El plan incluye un programa piloto en Austin, Texas, con el nuevo Hardware 4, pero los detalles sobre cómo y cuándo se actualizarán los vehículos antiguos siguen muy en el aire.
Lo irónico es que, técnicamente, ni siquiera el Hardware 4 ofrece aún conducción totalmente autónoma. Las regulaciones en EEUU y, sobre todo, Europa, aún prohíben circular sin supervisión humana, algo que choca de frente con toda la palabrería que Tesla usó para vender el FSD.
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Carolina González
Redactora
Carolina González, redactora de actualidad, reportajes a fondo, análisis de todo tipo de productos y vídeos para el canal de Youtube.

