Elon Musk, Sam Altman, Bill Gates y las ideas más descabelladas de los magnates de la industria tecnológica

Computer Hoy/Reuters

Las ideas tan estrafalarias de los multimillonarios, en muchas ocasiones, superan a la imaginación desbordada de reconocidos escritores de ciencia ficción. Estas son las propuestas más polémicas de los magnates de la industria tecnológica.

La acumulación de riqueza parece estar directamente relacionada con ideas realmente estrafalarias y sacadas prácticamente de productos culturales que describen mundos distópicos. Sin embargo, como se suele decir, la realidad supera a la ficción.

Por ello, no es extraño leer continuamente que las fortunas más importantes del planeta plantean cuestiones que ni el mismísimo Aldous Huxley habría imaginado para sus novelas. Entre estos, grandes nombres como Elon Musk, Sam Altman y otros magnates de la industria tecnológica.

Ya sea por inspiración literaria o por una imaginación totalmente desbordada, estos magnates se han adentrado en negocios realmente extraños, además de ofrecer propuestas que parecen sacadas de otra época.

Estas son las ideas más raras y descabelladas que han propuesto algunos de los multimillonarios más importantes del sector.

Elon Musk

De forma coloquial, podría afirmarse sin miedo a equivocaciones que Elon Musk ha realizado propuestas que han levantado ampollas entre diferentes grupos sociales de la sociedad, como la jornada laboral de 120 horas semanales que ha propuesto.

Lógicamente, ningún sistema democrático liberal actual permitiría este tipo de explotación hacia los trabajadores, a pesar de las ocurrencias del dueño de X y Tesla. Aunque esta no es la más descabellada.

En este sentido, Musk propuso hace ya más de una década bombardear Marte, el planeta rojo tan ansiado por SpaceX, para lograr un cambio climático y, en consecuencia, hacerlo habitable.

Por supuesto, ningún científico ha avalado lanzar bombas en la superficie de Marte, ya que se desconoce totalmente el resultado, que podría afectar a cuestiones que aún pasan desapercibidas para los más versados en materia espacial.

Ahora bien, según expresó Musk en aquel entonces, el verdadero objetivo no era la superficie marciana, sino el cielo del planeta.

"La idea en realidad no es bombardear la superficie, sino su cielo y solo sobre los polos norte y sur del planeta", aseguró un Musk completamente fuera de serie. "Al hacerlo repetidamente cada pocos segundos en mucho tiempo crearía el efecto de soles que repiten el pulso sobre estas regiones".

Dicho esto, hay proyectos mucho más realistas, como el sol artificial que ha logrado crear China, uno de los avances más importantes del siglo XXI.

Sam Altman

En el imperio ideológico o de las ideas, el CEO y fundador de OpenAI, la empresa detrás de ChatGPT, parece ser el más razonable y sensato, ya que no cuenta con una grandilocuencia como la de Musk en X.

Para este magnate, las ideas más estrafalarias son las más comunes: el desarrollo de la Inteligencia Artificial General –AGI, por sus siglas en inglés–, la redistribución de los beneficios económicos de la IA o su visión sobre las apuestas empresariales.

Probablemente, junto a Bill Gates, Altman es el más recatado en lo que a propuestas extrañas se refiere; dicho esto, su presencia supuso un antes y un después en la sociedad a nivel global gracias al lanzamiento de su chatbot, el más popular desde hace años.

Jeff Bezos

El fundador de Amazon tiene varios puntos en común con Musk, como su visión sobre el futuro en el espacio. Según ha relatado en diferentes entrevistas, Jeff Bezos es un gran aficionado de la ciencia ficción y esto le ha llevado a invertir en un futuro más allá de la Tierra para el ser humano.

También cuenta en su portfolio con Blue Origin, una empresa aeroespacial muy parecida en la práctica a la SpaceX de Musk, pero que ha sido capaz de realizar viajes de civiles al espacio, aunque no al exterior.

Curiosamente, no tiene intención de bombardear Marte, pero sí de crear parques de atracciones en el espacio, además de complejos de lujo como hoteles en órbita o, directamente, ciudades repletas de habitantes espaciales.

No es algo tan descabellado como lanzar bombas sobre Marte para cambiar su clima, pero está en la misma línea que la visión de Musk sobre el futuro de la humanidad: un futuro en el que el planeta Tierra ha sucumbido al egoísmo del ser humano.

Bill Gates

Bill Gates cedió acciones a Steve Ballmer por valor de 120.000 millones de dólares.
Bill Gates cedió acciones a Steve Ballmer por valor de 120.000 millones de dólares.

El fundador de Microsoft parece ir siempre a contracorriente y, curiosamente, ha sido el único multimillonario del sector –en Estado Unidos– que ha lanzado sendas críticas a la administración de Trump, además de a las ideas reaccionarias de Trump.

En su caso, es el protagonista de numerosos bulos y teorías de la conspiración, debido al desconocimiento generalizado de este tipo de grupos ante sus inversiones en cuestiones relacionadas con el cambio climático.

Desde su fundación filantrópica, Gates es uno de los magnates que más contribuciones positivas tiene en la sociedad de los mortales, como un experimento con mosquitos para controlar y evitar la transmisión de enfermedades virales, como el dengue.

A pesar de que las teorías conspirativas señalan a Gates como el responsable de un control masivo con insectos, lo cierto es que el multimillonario es de las pocas celebridades que se preocupa por el futuro de las siguientes generaciones.

No es tan mediático como Musk, pero en la sombra ha influido en mejoras muy positivas para los tiempos venideros, sin necesidad de viajar a otros planetas o, directamente, planear bombardeos en estos.

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