Los semáforos para camellos existen, porque en el desierto también hay atascos

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Si te encuentras con un semáforo en mitad del desierto, no es un espejismo. Hay semáforos para camellos, y hay que respetarlos bajo pena de multa.

Sabes que la civilización ha llegado a un lugar, cuando te encuentras un semáforo para camellos en mitad del desierto. Parece absurdo en una extensión inmensa de arena en donde no hay carreteras, pero tiene todo el sentido, como vamos a ver.

Estos semáforos para camellos están instalados en el desierto de Kumtag, cerca de la montaña de Mingsha, en China. Y su función es la que imaginas: evitar atascos y atropellos.

Para cualquiera que nunca ha estado en el desierto, nos da la impresión de que se puede caminar libremente por la vasta extensión de arena. Pero no es así.

Los semáforos para camellos en el desierto de Kumtag

No todos los desiertos son iguales, y no todos los desiertos son planos. En el de Kumtag, hay enormes dunas que parecen montañas.

Con el paso de los siglos y las caravanas de camellos, se han ido formando caminos que transcurren entre las dunas. Son el paso más cómodo y rápido del desierto. Puedes caminar por donde te plazca, claro, pero escalar dunas de 30 metros de altura, no es una buena idea.

En el caso de un lugar llamado Primavera Creciente, en el mes de mayo se celebra una fiesta muy popular durante el fin de semana, a la que acuden más de 20.000 turistas... y más de 2.300 camellos.

La principal atracción es montar en camello en una ruta alrededor de lugar. Puesto que los pasos entre dunas son muy estrechos y hay caminos para camellos que se entrecruzan con caminos para peatones, han tenido lugar algunos atropellos y caídas.

Para detener los accidentes, las autoridades locales recurrieron a la solución más obvia: instalar semáforos para camellos en los cruces.

Como puedes ver en este vídeo, son semáforos convencionales, con el divertido detalle de que las luces tienen forma de camello:

Cuando el camello está verde, pasan los animales. Cuando está en rojo, las personas.

Caada camello es conducido por su dueño, que camina a su lado, el turista que va montado no tiene control sobre qué dirección toma el animal. Además, los camellos están unidos entre sí por cuerdas, formando una caravana.

Quizá no sea una solución muy estética, pero colocar semáforos para camellos en mitad del desierto de Kumtag, en China, ha resultado ser una idea muy, muy práctica, que evita numerosos accidentes.

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