La conexión entre comer castañas y mejorar el rendimiento deportivo

La castaña es uno de los productos más preciados y exquisitos de la temporada otoñal. Pero, ¿sabes qué beneficios aportan a tu salud y cómo puedes aprovecharlas con ayuda de la sabiduría culinaria de YouTube?
Puestos de olor ahumado y hojas mojadas. Sí, estamos en temporada de castañas, señoras y señores. Un fruto energético, de sabor inconfundible y muy versátil en cuya composición y propiedades nutricionales ahondaremos en este artículo. También te daremos algunos recursos para transformarlas en postres, salsas, cremas e incluso apetitosas hamburguesas vegetales.
Como otras semillas y nueces, las castañas pueden servirte para propósitos tan variados como controlar el peso, alargar la vida o prevenir diversas enfermedades, desde varios tipos de cáncer a anemia o problemas cardiovasculares.
Según datos recogidos por Webconsultas, 100 gramos de castañas aportan 185 kilocalorías, 3 gramos de proteína, 40 gramos de hidratos de carbono, 2,6 gramos de grasas saturadas, 6,8 gramos de fibra y cantidades significativas de calcio, potasio, magnesio o fósforo. Entre sus vitaminas hallamos la B3, la B6, la E y la C -este último desaparece prácticamente cuando se asan al fuego-.

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Cómprala al mejor precioA nivel energético destaca su poca cantidad de grasas y elevada proporción de hidratos de carbonon en comparación con otros frutos secos. Las castañas son ricas en fibra y minerales, y por su aporte de carbohidratos son esenciales para evitar el agotamiento, prevenir la fatiga y mejorar el rendimiento a la hora de hacer deporte. Unos 100 gramos equivalen aproximadamente a unas 10 castañas. También resultan muy saciantes.
Los expertos también subrayan las diferencias nutricionales tras su preparación: las asadas contienen más aminoácidos, proteínas, fibra insoluble y fibra total que las castañas cocidas, mientras que tras la cocción se detecta menor contenido de calcio, potasio y magnesio.
También te cuidan durante el otoño: tienen propiedades antiinflamatorias y vasculares, evitan el estreñimiento y son buenas para la hipertensión y los problemas de riñón. También se recomiendan para mujeres lactantes y personas con estados carenciales como la anemia, así como para dietas de control de peso.
En YouTube encontrarás múltiples ideas, tanto dulces como saladas, para cocinar castañas.
A la hora de escogerlas, si las compras frescas escoge las más grandes y prietas, brillantes y libres de marcas. Deben conservarse en cestos o papel, siempre en sitios alejados de los insectos, ventilados, frescos y secos. En la nevera pueden aguantar hasta 1 mes y hasta 6 meses si se congelan con la corteza, haciéndoles un corte para que no estallen.
Este artículo fue publicado en TICbeat por Andrea Núñez-Torrón Stock.