La trampa en la pantalla del iPhone 13 podría cambiar de forma negativa las alternativas de reparación según iFixit

Noticia
Añádenos en Google

Elígenos como tu fuente preferida en Google.

Apple vuelve a demostrar que no quiere que nadie que no sean sus servicios técnicos toque los iPhone por dentro, y sino sólo hay que ver la última jugada que desactiva el Face ID.

Muchas veces hemos hablado de lo poco que le gusta a Apple que terceras personas manipulen sus teléfonos. Y si bien entendemos esa preocupación de cara a hackeos y estafas, cuando hablamos de reparar un teléfono la cosa cambia.

La última queja a este respecto viene de los reparadores y montadores profesionales iFixit, quienes suelen desmontar todos los gadgets que salen al mercado para comprobar cómo de fáciles son a la hora de reparar. Y dan notas para que los usuarios puedan comparar entre productos.

Y el iPhone 13 de nueva generación parece ser uno de los equipos que peor arreglo tienen si no es a través de reparadores oficiales, lo que hace del móvil un producto nefasto en cuanto a reparabilidad.

¿Por qué decimos esto? Pues porque el nuevo iPhone 13 desactiva por completo su emblemática funcionalidad Face ID cuando se sustituye su pantalla. O así lo han confirmado en iFixit repetidas veces en su laboratorio, haciendo pruebas con muchos teléfonos diferentes con iOS 15 y 15.1.

Los talleres más sofisticados han encontrado una solución a este problema que se ha inventado Apple, pero no se trata de un truco rápido ni sencillo, sino que hay quitar físicamente un chip soldado de la pantalla original a la de reemplazo.

Los expertos recalcan que este movimiento es algo totalmente inédito y que supone una violación de los términos de relación entre empresa y cliente, ya que el reemplazo de pantallas es algo muy común y ponerle trabas supone fastidiar a millones de usuarios.

Decenas de miles de talleres de reparación de todo el mundo apoyan a sus comunidades sustituyendo pantallas para los clientes a precios competitivos y Apple, con este sencillo movimiento, está obligando a que todos sus clientes pasen sólo por talleres propios, lo que es una jugada muy poco elegante.

Otros artículos interesantes:

Más información sobre: