Hay vida más allá de ChatGPT: estas son las IA que he probado, y las hay muy buenas (y gratis)

Elígenos como tu fuente preferida en Google.
Hay muchos chatbots de IA que se pueden usar, más allá de los de las grandes empresas.
Después de probar infinidad de herramientas de IA, tengo varias favoritas, aunque en buena medida depende todo de cuánto te quieras gastar, si es que te quieres gastar en algo.
Todas tienen sus ventajas y especializaciones, algo que probablemente irá a más en el futuro.
Perplexity: mi favorita con diferencia

Perplexity dio mucho que hablar hace un tie,po, en especial por su agresiva (y fallida) oferta multimillonaria para comprar Chrome, algo que Google rechazó de plano al no querer soltar su navegador bajo ningún concepto.
La realidad es que, aunque nació como un motor de búsqueda vitaminado para rivalizar con Google Search, hoy en día funciona como una IA todoterreno. Puedes pedirle que resuma documentos, que redacte textos o incluso que genere imágenes, exactamente igual que harías con ChatGPT.
Mi principal motivo para usarla a diario es el coste de su suscripción a través de webs de claves, que es de auténtica locura. Conseguir un año de la versión Pro por apenas 3 euros es un chollo imposible de ignorar, sobre todo si tenemos en cuenta que la competencia te cobra unos 20 euros mensuales.
Aparte de la tarifa, lo que me tiene conquistado es la libertad para alternar entre distintos modelos de lenguaje. Según lo que necesite, puedo saltar entre GPT, Gemini, Grok o apoyarme en Sonar, el LLM desarrollado por la propia Perplexity.
Por si fuera poco, los usuarios Pro ya pueden trastear con Comet, su nuevo navegador con inteligencia artificial nativa que promete ponerle las cosas muy difíciles al dominio de Chrome.
DeepSeek: la alternativa sin restricciones

La irrupción de la china DeepSeek hizo temblar los mercados financieros. Había pánico real entre los inversores ante la posibilidad de que una herramienta 100% gratuita destrozara a rivales como ChatGPT, aunque al final el golpe no ha sido tan letal.
Su gran atractivo es que no tiene límites de uso, no cuesta un céntimo y permite su ejecución en local para maximizar la privacidad. Yo mismo hice la prueba instalándolo en mi Mac Mini M2 y, sinceramente, el equipo sudó la gota gorda para mover el LLM. Tras la experiencia, creo que no compensa el esfuerzo de tenerlo en local frente a utilizarlo conectándote a sus servidores.
A pesar de ello, debo admitir que en tareas cotidianas de análisis y generación de texto no tiene nada que envidiar a las alternativas de pago. Si buscas un modelo competente y accesible para el día a día, es una opción fantástica.
Gemini y el ecosistema de los Google Pixel

La estrategia de Google con Gemini pasa por un modelo algo más caro que sus competidores, aunque con versión gratuita limitada.
La cara amable es que la compra de cualquiera de sus teléfonos te regala doce meses de acceso a la versión Pro, y hay que reconocer que los Google Pixel son terminales espectaculares se miren por donde se miren.
Frente a sus competidores, el modelo de Google brilla con luz propia en la creación de imágenes y vídeo, si bien esto último tiene muchas restricciones actuales debido a los enormes costes de procesamiento que le supone a la empresa.
Es una alternativa que siempre debe estar sobre la mesa si ya vives inmerso en las herramientas de Google. Sin embargo, vuelvo al primer punto: si pagas la suscripción barata de Perplexity, ya tienes acceso a Gemini Pro ahorrándote un buen dinero.
ChatGPT: el gigante del sector que va a menos

A nivel de adopción masiva y base de usuarios, es innegable que OpenAI y su ChatGPT siguen reinando en el mercado. Han logrado tal impacto que mucha gente ya usa la palabra "ChatGPT" como un término genérico para referirse a cualquier IA, del mismo modo que se usa "Google" para hablar de buscar en internet.
No obstante, el debate sobre si técnicamente siguen siendo los mejores está más vivo que nunca, sobre todo porque muchos modelos les han superado en rendimiento en ciertas tareas.
Sigue siendo la más usada, sí, pero perdiendo terreno poco a poco y con ciertos problemas financieros en el horizonte.
Qwen: mi opción predilecta para ejecutar en local

Si hablamos de modelos para correr en casa sin depender de la nube, la familia Qwen (y en concreto su versión 2.5) se ha ganado un hueco fijo en mi escritorio. Frente al sufrimiento que supuso probar DeepSeek, la optimización de este modelo es otra historia.
He estado cacharreando con él a través de LM Studio y la fluidez es sorprendente, incluso lidiando con las limitaciones de los 8 GB de RAM de mi Mac. Además, se integra de maravilla con Visual Studio Code, lo que me ha venido de perlas para experimentar con el vibe coding y trastear generando código sin tener experiencia previa en programación. Es la demostración perfecta de que se puede tener un asistente solvente corriendo directamente en tu propio equipo.
Kimi: el devorador de documentos y contextos largos

Aunque hace algo menos de ruido en occidente, esta IA de la empresa china Moonshot es una herramienta que conviene tener en el radar si trabajas habitualmente con grandes volúmenes de texto.
Su superpoder es una ventana de contexto gigantesca. Si necesitas subirle PDF inmensos, libros o manuales interminables para que los resuma, analice o busque datos concretos, Kimi lo hace sin inmutarse y con una precisión altísima. Puede que no sirva para todo, pero como herramienta específica de lectura profunda y análisis documental, es un complemento perfecto para el día a día.