Roblox, Brawl Stars y más, como dios manda: esta consola Android revienta su precio

Jugar en el móvil no está mal, pero hacerlo en una consola es mucho mejor y más fácil.
Android ha ido poco a poco llenándose de juegos que, abordando distintos géneros, son muy populares. Algunos, como Genshin Impact, PUBG o incluso otros más relajados como Stardew Valley tienen millones de jugadores, también en móviles.
Dicho esto, los controles táctiles en pantalla son, como poco, subóptimos; complicados de manejar también para muchos. La alternativa para seguir jugando y mantener todos tus datos y partidas es hacerlo en una consola, una con Android. Lo bueno es que hay modelos muy pero que muy competitivos, caso de la Ayn Odin 2.
Este modelo es bastante asequible, sobre todo si lo comparamos con otras consolas portátiles. Son solo 341 euros y es tan potente como algunos móviles de gama media-alta, con potencia más que de sobra para mover no solo cualquier juego de Android, sino cualquier aplicación en general.
Odin 2 Pro

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Esta consola retro es potentísima gracias al Snapdragon 8 Gen 2, y además con una pantalla de 6" y WiFi 7.
La primera y principal ventaja de estas consolas es que tienen controles físicos, es decir, que puedes jugar con botones y joysticks, no con botones virtuales.
En juegos que necesitan control rápido, respuesta inmediata y comodidad, esto marca sin duda alguna la diferencia a la hora de la verdad, y si le echas muchas horas a juegos móviles la inversión la vas a acabar amortizando.
A diferencia de los dispositivos basados en arquitectura de ordenador, que suelen ser más pesados y ofrecen una autonomía reducida, este modelo apuesta por componentes de móviles, algo que sirve para ofrecer un rendimiento constante sin sacrificar la comodidad ni las horas de uso. Se trata de una alternativa directa para los usuarios que buscan ejecutar tanto juegos nativos de la tienda de Google como plataformas de emulación exigentes.
El rendimiento de la consola se apoya principalmente en el procesador Qualcomm Snapdragon 8 Gen 2, acompañado por los gráficos Adreno 740. Esta combinación de hardware gestiona con soltura las aplicaciones más pesadas del catálogo actual. Dependiendo de la versión elegida, el dispositivo cuenta con opciones de 8 GB, 12 GB o 16 GB de memoria RAM LPDDR5X, junto con almacenamiento rápido UFS 4.0 que reduce los tiempos de carga.
Toda esta potencia se despliega en una pantalla táctil IPS de 6 pulgadas con resolución Full HD, que ofrece una densidad de píxeles adecuada y una reproducción de color equilibrada para disfrutar de títulos modernos y clásicos por igual.
En el apartado térmico también hay importantes diferencias con respecto a teléfonos. Incorpora un sistema de refrigeración activa mediante un ventilador interno que evita el calentamiento y mantiene el procesador rindiendo al máximo de su capacidad sin caídas de fotogramas por segundo durante sesiones prolongadas. En cuanto a los controles físicos, integra sticks analógicos y gatillos con tecnología de efecto Hall, un sistema magnético que previene el desgaste prematuro y los problemas de desvío de los mandos tradicionales, garantizando una mayor durabilidad.
La experiencia de uso con Android es otro de sus atractivos, ya que el sistema incluye una capa de software limpia y un mapeador de botones nativo muy intuitivo, lo que permite adaptar los controles físicos a juegos que originalmente solo están diseñados para jugarse con la pantalla táctil.
Además, gracias a la eficiencia energética del procesador y a una generosa batería de 8000 mAh, la autonomía de la consola se sitúa muy por encima de las portátiles con sistemas operativos de sobremesa, permitiendo jugar durante bastantes horas seguidas de viaje de manera cómoda. Con la inclusión de tecnologías actuales como el soporte para redes WiFi 7 y la salida de vídeo mediante su puerto USB-C, la Ayn Odin 2 se presenta como una opción sólida, para los jugadores que buscan exprimir al máximo las posibilidades del ecosistema móvil.
