¿Por qué deberías ubicar aquí, y no en otro lugar, tu router WiFi?

Aunque muchas veces instalamos el router en el primer lugar que parece conveniente, su ubicación es clave para mejorar la calidad de tu conexión WiFi en casa. Este detalle puede marcar una gran diferencia en la velocidad y estabilidad de la red.
El router es uno de los dispositivos más importantes de cualquier hogar, ya que actúa como el enlace directo entre todos tus dispositivos y la red de Internet. Sin él, no podrías disfrutar de la conexión en tu móvil, ordenador, Smart TV o cualquier otro equipo inteligente.
Distribuye el WiFi por todas las habitaciones, permitiendo que te conectes desde diferentes lugares. Sin embargo, a veces puedes notar que la señal es débil o inestable, y es común pensar que el problema está en la red de tu proveedor o que tu enrutador está empezando a fallar.
Pero en realidad, esta situación a menudo se debe a la ubicación del propio router. Muchas personas optan por colocarlo cerca de la salida del cable de red, en una esquina de la habitación, en el suelo o incluso en espacios cerrados, como dentro de un mueble o detrás del televisor.
Sin embargo, esto un grave error, puesto que estos lugares pueden interferir con la capacidad del router para distribuir la señal de manera eficaz, ya que las señales de WiFi pueden debilitarse al atravesar obstáculos como paredes o muebles.
El mejor lugar para poner el router WiFi en casa
Para obtener una conexión estable y rápida, es fundamental que el router esté ubicado en un sitio estratégico dentro de tu casa y el mejor sitio para colocarlo es en una posición central y en un espacio abierto, idealmente a una altura de alrededor de un metro y medio del suelo.
Esta ubicación permite que la señal WiFi se distribuya de manera uniforme en todas las direcciones, alcanzando así cada rincón de tu hogar. Si lo colocas en una esquina o detrás de un mueble, gran parte de la señal se perderá al intentar atravesar los muros, y aquellos dispositivos más alejados.
El centro del hogar es la posición óptima porque el router emite la señal en todas las direcciones de manera simultánea. Si colocas el dispositivo en una zona abierta y céntrica, maximizarás su alcance, evitando zonas muertas o áreas donde la señal sea demasiado débil.
Además, es recomendable que esté alejado de otros dispositivos que puedan causar interferencias, como los microondas, los teléfonos inalámbricos o los monitores de bebés, ya que estos aparatos pueden trabajar en frecuencias similares a las del WiFi y afectar la estabilidad de la señal.
En caso de que aun así haya áreas donde la señal no llegue bien, puedes complementar comprando repetidores o montar un sistema de WiFi Mesh, aunque esta alternativa es más costosa, pero al final resolverá el problema de raíz.
