Métodos infalibles muy sencillos para expulsar al instante a los intrusos conectados a tu red WiFi

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Con estos sencillos trucos, podrás mantener a raya a los intrusos que están conectados a tu WiFi y disfrutar de una conexión a internet rápida, estable y, sobre todo, segura.

Tener una conexión WiFi de calidad en casa es fundamental hoy en día, ya que se utiliza para trabajar, estudiar, ver películas o series, escuchar música, navegar por la web y mantenernos conectados a las redes sociales. Sin embargo, cuando tu conexión comienza a fallar, todo cambia.

Si de repente notas que tu internet no funciona como antes y que la velocidad ha disminuido considerablemente o la señal se vuelve inestable, lo más lógico es pensar que el problema proviene de tu proveedor de servicios de internet

En muchas ocasiones, estas fallas se deben a interrupciones temporales del servicio, lo que hace que esperes pacientemente a que tu conexión vuelva a la normalidad. También es posible que el router WiFi tenga un pequeño fallo. Pero, ¿qué pasa cuando esto no es así?

Si todo sigue igual y ya has descartado problemas con tu ISP o con tu propio enrutador, puede que la razón sea más sencilla de lo que crees, y es que alguien podría estar conectándose a tu red WiFi sin tu permiso. Es posible que algún vecino esté utilizando tu conexión, lo que no solo afecta la velocidad, sino que también compromete la seguridad de tus dispositivos

Afortunadamente, hay métodos muy sencillos y efectivos para identificar y expulsar a estos intrusos  y lo mejor de todo es que tú mismo puedes hacerlo sin complicaciones técnicas. A continuación, te explicamos algunos de los más efectivos. 

Cómo expulsar intrusos de tu red WiFi

Oculta el nombre de tu red WiFi: El SSID es el nombre de tu red, y cualquier dispositivo puede verlo cuando busca redes disponibles a las que conectarse. Si lo ocultas, tu WiFi no será visible para las personas cercanas, lo que les dificultará considerablemente el acceso, ya que ni siquiera sabrán que existe. Para ocultarlo, debes entrar en la configuración de tu router.

Coloca el router en un lugar estratégico: La ubicación del router es clave no solo para mejorar la cobertura dentro de tu casa, sino también para limitar el acceso a personas que estén fuera de ella. Si lo colocas en una zona central, la señal se distribuirá de manera uniforme en las habitaciones que realmente necesitas, y se reducirá la potencia en áreas exteriores o en zonas cercanas a vecinos.

Reduce la potencia de la señal WiFi: En la configuración de muchos routers, existe la opción de reducir la intensidad de la señal WiFi. Si vives en un piso pequeño, puedes reducir la potencia para limitar su alcance. De este modo, evitas que la señal llegue a personas que estén fuera de tu hogar y reduce la posibilidad de que alguien no autorizado intente conectarse. 

Desactiva el WiFi cuando no estés en casa: Este es uno de los métodos más simples y eficaces. Si no estás en casa, no necesitas tener el WiFi encendido. Apagar el router cuando te ausentas durante largos periodos de tiempo es una forma segura de impedir cualquier acceso no autorizado mientras no estés. De esta manera, te aseguras de que nadie pueda conectarse a tu red en tu ausencia.

Cambia la contraseña del WiFi: Una de las primeras acciones que deberías tomar para proteger tu red es cambiar la contraseña del WiFi. Si tienes la misma clave desde hace tiempo, puede que alguien la haya descubierto y esté utilizándola para conectarse a tu red. Asegúrate de utilizar contraseñas con una combinación de letras, números y símbolos, y evita claves fáciles de adivinar.

Además de estos métodos, es vital que revises los dispositivos conectados a tu red. La mayoría de los enrutadores ofrecen una opción para ver la lista de dispositivos conectados. Si encuentras alguno que no reconozcas, puedes bloquearlo directamente desde la configuración del router.

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