Brave deja claro por qué es más rápido y es mejor navegador que Chrome, Firefox y Microsoft Edge: "Superamos a todos en velocidad y rendimiento"

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Al prescindir de la carga continua de scripts de telemetría de Google y widgets de Edge, el consumo de memoria se mantiene bajo control incluso con docenas de pestañas abiertas.
Hay una infinidad de navegadores, pero unos pocos concentran la mayor parte de los usuarios. Chrome y Edge están entre los más populares y se utilizan a diario para trabajar, ver vídeos o navegar por Internet.
Pero popularidad no significa necesariamente eficiencia. Brave acaba de publicar una comparativa para escritorio en la que asegura obtener mejores resultados, tanto en velocidad como en consumo de recursos.
Cabe señalar que sus cifras muestran diferencias especialmente llamativas en CPU, memoria y tráfico de red, y la explicación resulta curiosa porque este navegador, Chrome y Edge, comparten Chromium.
La diferencia está en lo que ocurre durante la carga de una página. Y es que Brave bloquea de forma nativa anuncios y rastreadores, por lo que evita descargar, procesar y ejecutar una parte de los recursos que sí llegan a otros navegadores.
Menos código que ejecutar, menos recursos que gastar

Si un anuncio, una baliza de seguimiento o un script de analítica se bloquea antes de realizar su petición, el procesador no tiene que trabajar con ese contenido y la memoria tampoco tiene que mantenerlo.
Brave combina este bloqueo con protecciones frente al fingerprinting y el seguimiento mediante redirecciones, por lo que este funcionamiento explica buena parte de la diferencia con Chrome y Edge.
No es que Chromium sea intrínsecamente más lento, sino que Brave reduce el trabajo necesario para completar cada página. Su sistema Shields está integrado en el navegador y no depende de una extensión externa.
También existe una diferencia importante frente a Manifest V3, donde las restricciones introducidas por Google afectan a determinadas extensiones de bloqueo, pero Brave asegura que Shields no depende de esas APIs porque está integrado directamente en su navegador.

Además, su motor de bloqueo utiliza Rust, no C++, y la propia compañía lo ha optimizado específicamente para reducir su coste, es por esta razón que este navegador es mucho más rápido y estable.
En la prueba, Brave registró un consumo medio de CPU del 33 %, frente al 47 % de Chrome, el 53 % de Edge y el 78 % de Firefox. En memoria, utilizó unos 1.200 MB, mientras Chrome alcanzó 1.750 MB, Edge 1.620 MB y Firefox 1.650 MB.
Su consumo medio de energía fue de 31,1 mWh por página, frente a 32,5 mWh en Chrome, 35,3 mWh en Edge y 36,1 mWh en Firefox. En el balance general, Brave calcula un 10 % menos de energía y un 28 % menos de memoria que la media de sus competidores.
Brave carga antes, aunque hay un matiz
Es importante mencionar que el navegador registró un tiempo medio de carga completa de 4,4 segundos, mientras que el navegador de Google necesitó 5,1 segundos, Firefox 5,3 y el de Microsoft 6,0.
Además, Brave transfirió un 26 % menos de datos entrantes y un 39 % menos de datos salientes. Pero esto no significa que el contenido principal aparezca un 20 % antes.
El LCP, que mide cuándo se muestra el elemento visual más grande, fue de unos 2,4 segundos tanto en Brave como en Chrome. Edge y Firefox quedaron en torno a 2,5 segundos.
Así que se puede decir que la ventaja se concentra especialmente en recursos secundarios que siguen cargándose después de que el contenido en la página web ya sea visible.

El estudio, publicado el 2 de septiembre por el Brave Machine Learning Research Team, confirma que se utilizó un Mac Mini con Apple M2, 8 GB de memoria RAM, macOS 26.5.1 y una conexión de 50 Mbps.
Se probaron las 50 webs más populares según Brave Search, diez veces cada una, con perfiles limpios y orden aleatorio. Las versiones fueron Brave 1.92.139, Chrome 150.0.7871.184, Edge 150.0.4078.83 y Firefox 146.0.1.
Los benchmarks Speedometer 3.1 y JetStream 2.2 dejaron a Brave, Chrome y Edge muy cerca, mientras MotionMark situó a Brave algo por debajo. El resultado es revelador: la ventaja no procede simplemente de tener un motor más rápido.
Los datos muestran que una parte importante del rendimiento puede conseguirse haciendo menos trabajo. Brave no acelera necesariamente cada operación de Chromium, sino que evita muchas de ellas antes de que comiencen.
Esa diferencia puede traducirse en menos CPU, memoria RAM, tráfico y energía, aunque los resultados corresponden a una prueba realizada por la propia compañía y no demuestran que sea el navegador más rápido en cualquier equipo o situación.
