Canonical retoma el desarrollo de Ubuntu Core Desktop, que podría convertirse en la opción predeterminada de Ubuntu

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Ubuntu Core Desktop vuelve para ofrecer una opción de escritorio inmutable basada en Snap y Canonical trabaja en una nueva arquitectura para convertirla en la versión principal.
Windows 11 recibe actualizaciones de rendimiento y macOS se prepara para un rediseño completo, pero no son los únicos sistemas que están por recibir cambios relevantes para el futuro. Esta vez el ojo está puesto en Ubuntu, pero una versión particular que en su momento llamó la atención por las cosas que ofrece a nivel general y se trata de Ubuntu Core Desktop. Es prácticamente una variante basada en Ubuntu Core inmutable y lo interesante de todo esto es que las recientes decisiones de Canonical indican que podría convertirse en la opción predeterminada de la famosa distribución.
Evidentemente, sería un proceso que se haría sin sustituir de inmediato al escritorio tradicional que normalmente se conoce, pero por medio de una arquitectura modular con paquetes Snap donde se emplean componentes especiales del kernel. La estructura interna del software sería una de las más estables y recomendables a largo plazo, por lo que se estaría transformando en el SO más apto para el uso principal de la plataforma.
Según explicó Jon Seager, vicepresidente de ingeniería de Ubuntu en Canonical, el objetivo es construir un sistema más difícil de romper, más sencillo de recuperar ante errores y capaz de adaptarse mejor a distintos tipos de hardware y escenarios de uso. ¿Cómo se haría y por qué sería uno de los cambios más relevantes en mucho tiempo? La siguiente información indica todo lo que conlleva.
¿Qué cambia con Ubuntu Core Desktop y por qué Canonical vuelve a apostar por él?

La principal diferencia respecto a Ubuntu tradicional reside en la forma en la que se distribuyen y gestionan los componentes del sistema. En lugar de depender de una instalación convencional donde múltiples elementos comparten una misma base, Ubuntu Core Desktop utiliza paquetes Snap para prácticamente todo. Esto incluye desde el kernel hasta los servicios de fondo y las aplicaciones. Gracias a este diseño, cada componente puede actualizarse de forma independiente, reduciendo la necesidad de reconstruir o reemplazar la imagen completa del sistema cada vez que se introduce un cambio.
Canonical reconoce que la versión preliminar presentada hace unos años no alcanzó la visión prevista. Parte del problema era que elementos fundamentales del escritorio, entre ellos GNOME, GDM e incluso Firefox durante las primeras etapas, se encontraban agrupados dentro de un único paquete base personalizado.
La prioridad pasa por separar cada componente en módulos independientes con interfaces claramente definidas, permitiendo una mayor flexibilidad y facilitando las tareas de mantenimiento. La compañía considera que este enfoque puede ofrecer ventajas importantes tanto para usuarios finales como para administradores de sistemas. Si un componente falla o requiere una actualización urgente, el cambio podría aplicarse sin afectar al resto del entorno.
Por otra parte, el funcionamiento inmutable del sistema promete una experiencia más predecible y segura, uno de los aspectos que más peso gana actualmente dentro del mundo Linux, especialmente en dispositivos que requieren una elevada fiabilidad operativa.
Navegadores, desarrollo y juegos: las tres prioridades que marcarán el futuro del proyecto
Canonical ha identificado tres áreas clave para impulsar Ubuntu Core Desktop durante esta nueva etapa, donde la primera fase se centra principalmente en el navegador web, especialmente en cuanto a Firefox y Chromium, que incluyen paquetes Snap maduros. Del mismo modo, las mejoras introducidas en los sistemas de permisos facilitan la implementación de un escritorio funcional basado en este modelo.
La segunda fase consiste en apoyarse en tecnologías como LXD y Canonical Workshop para los entornos aislados. Sumando la integración con Visual Studio Code, es algo bueno para los desarrolladores.
Los videojuegos constituyen el tercer gran objetivo y uno de los más importantes para la industria al ser solicitados por los usuarios, sobre todo cuando hay mucho revuelo sobre Linux. Canonical quiere construir una plataforma modular donde controladores gráficos, bibliotecas Mesa y otras dependencias puedan actualizarse de forma independiente sin poner en riesgo la estabilidad general del sistema.
La empresa también trabaja en mejoras para su paquete Steam Snap y estudia interfaces alternativas orientadas a dispositivos de juego dedicados. Paralelamente, uno de los mayores retos sigue siendo la compatibilidad de software. Debido a que Ubuntu Core exige aplicaciones Snap estrictamente confinadas, muchos programas distribuidos mediante paquetes clásicos no pueden ejecutarse directamente.
Para resolver este problema, Canonical estudia integrar aplicaciones gráficas dentro de entornos aislados de Workshop, permitiendo que sus ventanas se muestren en el escritorio principal. Esta estrategia también podría facilitar la ejecución de software procedente de gestores de paquetes como APT, Flatpak o Nix, ampliando notablemente las posibilidades del ecosistema.
A todo ello se suma la renovada colaboración con KDE Neon Core, que demuestra que la iniciativa no estará limitada a GNOME y que la arquitectura se está diseñando para adaptarse a diferentes entornos de escritorio, según indica la información revelada por Linuxiac.
Hay que tener en cuenta que Canonical insiste en que Ubuntu tradicional no desaparecerá a corto plazo, sino que debería ser una transición exponencial hacia Ubuntu Core Desktop.
