La IA ya está programando Linux y ahora los desarrolladores del kernel quieren enseñarle sus propias reglas

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La inteligencia artificial es una más dentro de Linux y, por lo tanto, toca que aprenda cómo funciona realmente el kernel y que se someta a las estrictas normas de la comunidad.
Aunque a regañadientes para muchos, la inteligencia artificial ya forma parte de Linux y esta está siendo usada en todo tipo de procesos. Por supuesto, los programadores no solo le piden código y copian lo que devuelve. Queda claro, y más si hablamos de este caso, que el humano sigue teniendo que hacer gran parte del trabajo.
Sin ir más lejos, hasta los propios desarrolladores están empezando a plantearse cómo explicarle a la IA y los agentes que actúan por su cuenta las reglas específicas que deben seguir. Y la solución que se está estudiando es crear un archivo pensado directamente para ellos.
El archivo se llama AGENTS.md y su función sería servir como una especie de guía para los agentes de IA que trabajen con el código del kernel. No pretende cambiar la forma en la que funciona Linux ni añadir nuevas reglas al código. Simplemente se encarga de decirle a la IA dónde están las normas que debe consultar antes de ponerse a tocar el kernel.
La propuesta parte de Sasha Levin, un desarrollador de Linux que ya ha trabajado en otros proyectos relacionados con el uso de IA dentro del desarrollo del kernel. En esta ocasión, la idea nace después de comprobar que algunos agentes no seguían algunas normas cuando no tenían estas instrucciones a mano.
En las pruebas que se han hecho, una IA llegó a añadir por su cuenta un Signed-off-by a un parche, aunque no debería hacerlo sin que el propio usuario haya dado su consentimiento. También utilizó una etiqueta de atribución propia en lugar de la que utiliza el proyecto Linux.
Lo bueno es que todo esto cambió cuando se añadió el nuevo archivo con las instrucciones. A partir de ese momento, los agentes siguieron mucho mejor las normas del kernel.
¿Qué quiere conseguir Linux con un archivo para la IA?
La idea que hay detrás no es la de enseñar a una IA a programar desde cero y a adaptarlo todo a Linux. Los modelos actuales ya son capaces de leer código, modificar archivos, proponer cambios y generar parches. El problema es que programar Linux no es solo escribir código que funcione.
El kernel tiene sus propias normas de desarrollo. Hay formas de enviar parches, estructuras para las atribuciones y reglas que los desarrolladores deben respetar antes de que un cambio pueda llegar al proyecto.
Una persona que lleva años trabajando en Linux conoce estas reglas o sabe dónde consultarlas. Un agente de IA, en cambio, necesita que, al menos, se le indique.
Eso es precisamente lo que pretende solucionar este archivo. La propuesta de Levin consiste en añadir un AGENTS.md al árbol de código fuente del kernel. Por ahora, el contenido simplemente enlazaría con el README de Linux, que a su vez dirige hacia documentación sobre asistentes de código y otra información para quienes desarrollan el kernel.
La cantidad de código generado con ayuda de IA está creciendo tanto que los propios responsables del kernel afirman estar desbordados
Pese a la gran utilidad de la IA, lo cierto es que no es oro todo lo que reluce y, si bien esta va a seguir formando parte del kernel de Linux, también hay que aceptar que no todo lo que entrega es de calidad y, sin embargo, todo debe ser revisado.
Para algunos, lo que comenzó como una herramienta con enorme potencial (con la que todos estaban de acuerdo) para ayudar a los programadores, se ha convertido en una pesadilla que está colapsando las listas donde se gestionan los fallos de seguridad más críticos de la plataforma.
No todos esos resultados son útiles. Las herramientas de IA no siempre entienden el contexto completo del sistema, y muchas veces señalan posibles errores que en realidad no afectan a nadie o que ni siquiera son verdaderos problemas.
Aun así, esos avisos llegan a los desarrolladores como si fueran importantes. Y aquí es donde empieza el problema de verdad.


