Linus Torvalds acepta con resignación a la IA y confirma que los enormes aumentos de líneas de código ya son la nueva normalidad de Linux

Linus Torvalds acepta con resignación a la IA
Linus Torvalds acepta con resignación a la IAGenerada con IA / Computer Hoy

El creador del kernel de Linux admite que los parches enormes han llegado para quedarse y apunta directamente a la inteligencia artificial como el motor de esta nueva era.

Linus Torvalds, padre de Linux, ha confirmado lo que ya comenzaba a ser un secreto a voces: el ritmo de crecimiento del código de Linux ya no es el que era. Lo que antes parecía un pico puntual de trabajo se ha convertido en la tónica general tras la llegada de Linux 7.0.

La realidad actual es que Linux está recibiendo parches más grandes y con más frecuencia que nunca. Y no es que sea especialmente culpa de los programadores; es que la forma de escribir código ha cambiado para siempre.

Detrás de este fenómeno está la IA. Los desarrolladores están usando herramientas de inteligencia artificial para crear y mejorar código, corregir errores y generar funciones a una velocidad que antes era imposible. Lo que hace unos años llevaba meses de trabajo y escritura manual, ahora se procesa en semanas.

 Linus, que siempre ha sido de los que prefieren hacer las cosas a la antigua usanza, parece haber aceptado con cierta resignación que ya no se puede luchar contra esta tecnología. Si las herramientas están ahí y hacen que se produzca más, el kernel siempre va a crecer.

Toda esta bomba por parte de Torvalds se debe a la última actualización, la 7.1-rc3. Casi un tercio de todos los parches se han centrado solo en el área de redes, mejorando cómo Linux se comunica con el mundo. Pero lo que realmente resalta es la cantidad de mejoras para hardware muy específico: desde soporte para el USB-C de los últimos Mac de Apple hasta compatibilidad con equipos de DJ de alta gama como los de Pioneer. 

Y pese a que lo normal a estas alturas de Linux 7.1 es que solo se hiciesen pequeñas correcciones, parece que la IA ha roto con todo. Los parches siguen llegando con un tamaño enorme y con todo tipo de novedades debido a la facilidad de escribir y mejorar código que esta ofrece a los programadores.

Esta nueva normalidad de la que habla Linus Torvalds tiene una cara B muy importante: la seguridad

Por supuesto, a más código, más problemas. El riesgo de que algo salga mal comienza a crecer a grandes ritmos y podría llegar a ser insostenible

Además, hay otro problema y es que no todos esos fallos son reales o importantes. Y eso está dando pie a una avalancha de informes que los desarrolladores tienen que revisar uno por uno.

Por otro lado, cada vez hay más personas sin tanta experiencia que directamente usan herramientas de inteligencia artificial o programas automáticos para analizar el código y buscar fallos. Sobre el papel, esto debería ser positivo. 

El problema es que no todos esos resultados son útiles. Las herramientas de IA no siempre entienden el contexto completo del sistema, y muchas veces señalan posibles errores que en realidad no afectan a nadie o que ni siquiera son verdaderos problemas. Aun así, esos avisos llegan a los desarrolladores como si fueran importantes. Y aquí es donde empieza el problema de verdad.

Cuando alguien envía un posible fallo al equipo del kernel, no se puede pasar por alto. Aunque venga de una IA, aunque sea poco probable que sea un problema real, alguien tiene que comprobarlo. Eso implica leer el código, analizarlo y decidir si merece la pena corregirlo o no.

De ahí que Linus Torvalds haya sido bastante claro con el uso de la IA en Linux. Si bien supone un gran avance, los fallos (y los reportes de errores erróneos) crecen. Con esto como base, a partir de ahora, el código generado con ayuda de IA no puede llevar la firma de los desarrolladores. 

En su lugar, se añade una etiqueta distinta que deja claro que ha habido asistencia de inteligencia artificial. Así, cualquier persona que revise ese código sabe exactamente de dónde viene.

Y aquí viene lo más importante: aunque uses IA, la responsabilidad sigue siendo tuya. Si hay errores, fallos de seguridad o problemas, el responsable es quien envía el código. Si lo envías, es porque lo has revisado y consideras que todo está en orden.

De lo que no cabe duda es de que ese Linux antiguo y artesanal ha desaparecido para siempre. Los algoritmos mandan y a Torvalds le toca adaptarse a esta nueva situación. El problema es cómo todo eso puede llegar a afectar al kernel de Linux.

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Carolina González

Redactora

Carolina González, redactora de actualidad, reportajes a fondo, análisis de todo tipo de productos y vídeos para el canal de Youtube.