Olvídate de comprar RAM: Microsoft convierte en un vampiro a Windows 11 y pone su precio por las nubes

La crisis de la memoria RAM no es solo culpa de la inteligencia artificial. La ineficiencia de Windows 11 está creando otro problema justo cuando hay escasez del componente.
Estos últimos meses de 2025 han sido bastante frustrantes para la industria tecnológica, especialmente por la exigencia de los modelos de IA que requieren de muchos recursos. Por ejemplo, en Japón hay escasez de discos duros SSD, pero el mismo escenario se ha visto con la RAM.
Los módulos de memoria volátil están pasando por una crisis, tanto que ya hay tiendas que limitan las compras. Incluso Samsung ha tenido que cancelar pedidos masivos por culpa de las compañías de inteligencia artificial o almacenamiento en la nube.
Parece inminente el aumento de precio de las memorias RAM DDR4 y DDR5, pero Windows 11 no está ayudando en nada, más bien solo aporta al problema. El sistema operativo de Microsoft solo ha hecho que el valor de dicho componente aumente por sus requisitos mínimos y su gran ineficiencia con apps o videojuegos.
La mala optimización de Windows 11 hace que muchos se vean obligados a comprar más RAM

Mientras que el precio de la memoria RAM sigue subiendo, hay otros factores más allá de la inteligencia artificial que no colaboran a que sea un escenario crítico para la industria.
Tal y como indica Windows Latest, Windows 11 también es uno de los culpables de que esto pase y es que no es un secreto, que su rendimiento es peor que Windows 10 y distros de Linux, principalmente por el exceso de bloatware y otras funciones que no son beneficiosas para la eficiencia.
Sí, en los requisitos mínimos, es un sistema operativo que pide 4 GB de RAM, algo que es bajo para lo que se debería usar en la actualidad. Sin embargo, al no contar con la optimización adecuada y al haber apps que se ejecutan desde entornos web, algo con lo que muchos usuarios no están de acuerdo.
¿Por qué esta manera de abrir software es un problema? Sencillo, consume más RAM y, por ende, genera la necesidad de comprar más, lo cual crea otra presión adicional en el mercado, haciendo que el precio del componente aumente.
Las tecnologías web que está usando Microsoft para evitar las ejecuciones locales tradicionales son, en su mayoría, frameworks como Electron o WebView2. Por ejemplo, si descargas Netflix desde Microsoft Store y lo ejecutas, verás que es como si fuera prácticamente la página de la plataforma de streaming como una pestaña de Edge o Chrome.
Lo mismo pasa con otros programas e incluso algunos que parecen ser distintos, como Discord o Microsoft Teams, que también se ejecutan en instancias completas del navegador Chromium en segundo plano. A diferencia del método clásico, este requiere de más recursos.
Algunos de pueden llegar a ocupar hasta 4 GB de RAM durante su ejecución, por lo que prácticamente una sola app estaría acaparando el requisito mínimo completo. En términos generales, hace menos eficiente al equipo, con funciones que piden más, pero ofrecen menos.
¿Por qué Microsoft usa apps web y prefiere exigir más RAM?
La verdadera pregunta es: ¿por qué lo hacen? Todo tiene su razón y es que parece que una cosa ha escalado a otra. El origen es la unificación del código, pues con esos frameworks se logra una ventaja para la compañía porque reduce gastos y aumenta la velocidad de desarrollo para ejecución en diversas plataformas.
Sin embargo, al hacer eso, se sacrifica una parte de la experiencia del consumidor, pues el entorno se vuelve lento y esto impacta en el uso diario. Si es en portátiles, otro efecto negativo es que consume más energía de la batería.
Esto mismo es lo que hace que los usuarios se vean obligados a invertir en hardware más potente para poder obtener un buen desempeño en el dispositivo. De hecho, expertos piensan que para el próximo año, como mínimo se debería contar con 24 GB o 32 GB para no llegar a tener problemas en juegos o apps.
Ante la reciente crisis de escasez de las memorias volátiles, solo se oye como una muy mala noticia. Ahora, con el creciente precio de los componentes, una gran parte se pregunta si es mejor pasarse a una distribución de Linux que piden menos recursos y mantienen el rendimiento.
