Tim Berners-Lee, creador de HTML y padre de Internet: "Los datos son algo valioso y durarán más que los propios sistemas"

El creador de las páginas web sostiene que los servidores, apps y dispositivos cambian con el tiempo, pero la información que contienen puede seguir siendo útil durante años.
Guardamos buena parte de nuestra vida en servicios que damos por seguros, como nuestras fotos en la nube, documentos de trabajo, correos, historiales médicos, bases de datos, archivos o mensajes en plataformas que usamos cada día.
Mientras todo funciona, apenas pensamos en ello, pero el problema aparece cuando una app desaparece, un formato deja de abrirse o una cuenta queda bloqueada. Aquí encaja la reflexión de Tim Berners-Lee: “Los datos son algo valioso y durarán más que los propios sistemas”.
Lo que quiere decir es que los sistemas tienen fecha de caducidad, aunque no siempre lo veamos. Los datos, en cambio, pueden seguir siendo útiles durante años si se conservan bien, se pueden leer y no dependen por completo de una tecnología.
Cabe señalar que lo importante no es solo tenerlos almacenados, sino poder recuperarlos cuando el sistema que los contiene cambie, por lo que si una información queda atrapada en un sistema, su valor se debilita aunque técnicamente siga existiendo.
Berners-Lee creó la web para conectar información

Tim Berners-Lee es una de las figuras esenciales de la historia, ya que a finales de los años ochenta desarrolló la World Wide Web, el sistema que permitió navegar entre páginas mediante enlaces y direcciones comprensibles para cualquier usuario.
Su trabajo también está ligado a tecnologías básicas de la web como HTML, HTTP, así como las URL. HTML permitió estructurar páginas; HTTP hizo posible la comunicación entre navegadores y servidores.
Por otro lado, las URL dieron a cada recurso una dirección reconocible, por lo que internet ya existía como infraestructura, pero la web hizo que esa red fuera mucho más accesible para millones de personas.
Berners-Lee ayudó a construir un entorno pensado para conectar información. Por ello, cuando advierte que los datos pueden durar más que los sistemas, habla desde una carrera marcada por la defensa de una web abierta y basada en estándares.
Los sistemas envejecen antes que la información que contienen

La historia demuestra que ninguna herramienta es eterna, ya que una app puede perder soporte, un formato puede dejar de ser compatible, mientras que un servidor puede apagarse. Lo que hoy usamos sin pensar puede convertirse mañana en una barrera para acceder a datos importantes.
Ese es el fondo de la frase, donde los sistemas son capas temporales. Sirven para crear, ordenar o consultar información, pero no deberían convertirse en una jaula. Si los datos dependen por completo de una plataforma cerrada, su valor queda en riesgo aunque sigan almacenados en algún lugar.
Por eso importan los formatos abiertos, la portabilidad, pero sobre todo, la documentación debido a que no se trata solo de acumular archivos, sino de conservarlos de una forma que permita entenderlos y trasladarlos más adelante. Es un dato que nadie puede leer acaba perdiendo buena parte de su valor.
La inteligencia artificial ha hecho que esta idea sea todavía más urgente

Lo que dice Berners-Lee tiene más sentido que nunca en una época marcada por la inteligencia artificial, donde los modelos actuales necesitan enormes cantidades de información para funcionar. También dependen de cómo se recopilan esos datos, cómo se organizan y bajo qué condiciones se usan.
Esto ha convertido los datos en una mina de oro, por lo que ya no son solo el resultado de usar una web o una aplicación. Son la base de buscadores, sistemas de recomendación, asistentes digitales y nuevas herramientas capaces de generar texto, imágenes o análisis complejos.
En este sentido, si los datos valen tanto, ¿quién debe controlarlos? La respuesta no es solo técnica, sino que también afecta a la privacidad, a la memoria digital y a la capacidad de los usuarios para decidir qué ocurre con la información que generan.
