Windows 11 25H2 introduce mejoras de rendimiento para los dispositivos gaming portátiles

La actualización 25H2 para Windows 11 mejora la autonomía y el rendimiento de los gaming handhelds y, además, corrige errores relacionados con la suspensión, los controladores y el teclado táctil.
La actualización 25H2 para Windows 11 ha llegado sin grandes alardes, pero incluye una serie de cambios importantes que van a agradecer especialmente los amantes de los videojuegos portátiles.
Según las pruebas realizadas por Windows Latest, los parches 26200.7171 y 26100.7171 introducen correcciones que afectan directamente a la autonomía y a la estabilidad de dispositivos como el ASUS ROG Ally, Lenovo Legion Go, MSI Claw y el reciente Xbox Ally X.
Uno de los problemas más criticados por los usuarios desde el lanzamiento del primer ROG Ally era el alto consumo de batería, tanto durante el uso como en los estados de suspensión. El origen parecía estar en el propio Windows 11, que no estaba del todo bien optimizado para este tipo de dispositivos.
La situación se repitió con el Legion Go y el MSI Claw, donde muchos usuarios acabaron recurriendo a la hibernación como solución temporal para evitar el drenaje constante en reposo.
Con el parche KB5068861, Microsoft aborda por fin este problema y asegura que los dispositivos “podrán mantenerse en estados de bajo consumo sin provocar una descarga acelerada de la batería”. Todo apunta a una reducción del consumo asociado a la RAM de alta velocidad presente en la mayoría de estos handhelds.
La actualización también corrige otros fallos cotidianos, como el retraso de cinco segundos en el que los controladores dejaban de responder tras iniciar sesión con el gamepad integrado, así como un problema con el teclado táctil, que no se ocultaba después de introducir el PIN o la contraseña.
Con la actualización 25H2, Microsoft afina la experiencia en este tipo de dispositivos. Aun así, conviene no apresurarse: algunos usuarios del ROG Ally X han reportado problemas a la hora de instalar el parche.
En cualquier caso, esta corrección del consumo en suspensión supone uno de los pasos más relevantes que ha dado el sistema operativo para ponerse al día en el competitivo mercado de los dispositivos portátiles para gaming.