Linux 7.2 elimina código fuente "asqueroso" tras las quejas de Linus Torvalds: "Por favor, no hagan esta cosa repugnante"

Eliminar código en Linux
Eliminar código en LinuxMontaje/Pexels

El creador de Linux está remando contra viento y marea para que la nueva versión de su sistema operativo sea perfecta. El problema es que no se lo están poniendo fácil.

Aunque parecía que las cosas se habían calmado tras la crisis de la inteligencia artificial y un Linus Torvalds saturado por correcciones absurdas generadas por esta tecnología, el desarrollo de Linux 7.2 vuelve a provocar momentos de tensión entre el creador y los desarrolladores.

Esta vez el enfado no ha venido provocado por un fallo de rendimiento o un problema que pudiese retrasar el esperado lanzamiento de la versión 7.2 programada para agosto de 2026, sino por algo puramente organizativo: el desorden físico de los archivos dentro del sistema

Torvalds, fiel a su estilo, no se ha cortado un pelo y ha calificado el diseño visual del parche como algo "repugnante" y "asqueroso", exigiendo que se limpie todo de inmediato antes de seguir adelante. El caos se debe, en concreto, al sistema de asignación de tareas del procesador, conocido técnicamente como sched_ext.

Este componente ayuda a que los programas del ordenador se repartan mejor la potencia del chip. Los desarrolladores enviaron una propuesta con carpetas llenas de código nuevo, pero en lugar de meter los archivos en un directorio separado y limpio, decidieron soltarlos todos juntos en la carpeta general, añadiendo un prefijo al principio de cada nombre. 

La paciencia del creador del sistema operativo del pingüino llegó a su límite al ver cómo el proyecto se llenaba de archivos sueltos que hacían la navegación muy incómoda para el resto de los programadores. Torvalds acabó aceptando e integrando el código dentro de la versión de desarrollo de Linux 7.2 para no retrasar los avances, pero no realmente conforme.

Por supuesto, no sin antes lanzar un mensaje al equipo recordándole que los sistemas de archivos jerárquicos y ordenados por carpetas existen desde el año 1965. Esto, aunque parezca una simple pataleta debido a la falta de orden, lo cierto es que es un problema bastante grave.

Si el kernel del sistema operativo se llena de archivos desorganizados, es casi imposible buscar fallos de seguridad o añadir parches de forma rápida y sencilla si hay cualquier problema.

Linux 7.0 está llevando al límite a Linus Torvalds

Como antes se ha comentado, Torvalds no está atravesando una racha especialmente tranquila con Linux 7.0 y la inteligencia artificial está teniendo especial protegonismo es su desquicie.

Hace unos meses estalló contra la forma en que muchos desarrolladores están utilizando la inteligencia artificial.

Lo que comenzó como una herramienta con enorme potencia (con la que todos estaban de acuerdo) para ayudar a los programadores, se ha convertido en una pesadilla que está colapsando las listas donde se gestionan los fallos de seguridad más críticos de la plataforma.

Actualmente, los desarrolladores están usando herramientas de inteligencia artificial para crear y mejorar código, corregir errores y generar funciones a una velocidad que antes era imposible. Lo que hace unos años llevaba meses de trabajo y escritura manual, ahora se procesa en semanas.

Sin embargo, no todos esos resultados son útiles. Las herramientas de IA no siempre entienden el contexto completo del sistema, y muchas veces señalan posibles errores que en realidad no afectan a nadie o que ni siquiera son verdaderos problemas. Aun así, esos avisos llegan a los desarrolladores como si fueran importantes. Y aquí es donde empieza el problema de verdad.

El problema es que esto es algo que se sabe con posterioridad y no realmente cuando se publica. Cuando alguien envía un posible fallo al equipo del kernel, no se puede pasar por alto. Aunque venga de una IA, aunque sea poco probable que sea un problema real, alguien tiene que comprobarlo. Eso implica leer el código, analizarlo y decidir si merece la pena corregirlo o no.

De ahí que Linus Torvalds haya sido bastante claro con el uso de la IA en Linux. Si bien supone un gran avance, los fallos (y los reportes de errores erróneos) crecen. Con esto como base, a partir de ahora, el código generado con ayuda de IA no puede llevar la firma de los desarrolladores. En su lugar, se añade una etiqueta distinta que deja claro que ha habido asistencia de inteligencia artificial.

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Carolina González

Redactora

Carolina González, redactora de actualidad, reportajes a fondo, análisis de todo tipo de productos y vídeos para el canal de Youtube.