Windows 11 se libera de la IA: Microsoft elimina Copilot de todas las funciones y herramientas en las que no sea de utilidad

Microsoft ha dado marcha atrás definitivamente con Copilot. La compañía norteamericana no ha tenido más remedio que escuchar a la gente y replantearse la IA.
Microsoft está empezando a reducir la presencia agresiva de la IA y de Copilot en Windows 11, después de meses -e incluso años- de críticas por parte de muchos usuarios. Un cambio de estrategia que parece marcar un antes y un después con respeto a la inteligencia artificial.
La decisión determinará de hecho el futuro de Windows 11. Especialmente después de que Microsoft presentara Copilot como uno de los pilares centrales del futuro de Windows. Ahora, la empresa parece apostar por una integración más discreta y progresiva, eliminando aquellas herramientas que no han convencido a los usuarios (y que no son pocas).
Microsoft incorporó Copilot en múltiples áreas de Windows 11 durante el último año. Configuraciones del sistema, herramientas de productividad, aplicaciones nativas e incluso funciones experimentales basadas en inteligencia artificial. La mayoría de ellas, sin embargo, fueron rechazadas por buena parte de los usuarios, que las sintieron como más impuestas que realmente útiles.
Muchos criticaron el consumo elevado de recursos, una creciente ralentización del sistema, exceso de funciones innecesarias, y dudas sobre privacidad y recopilación de datos. En resumen, que la jugada no salió ni mucho menos como Microsoft lo esperaba, apostando como apostó por esta tecnología.
Según Windows Latest, Microsoft ya está eliminando accesos directos y componentes relacionados con Copilot en algunas aplicaciones de Windows 11. Además, ciertas funciones de IA dejarán de usar la marca "Copilot" y pasarán a tener nombres más simples y menos asociados al marketing de inteligencia artificial.
Recall, la función más polémica de Windows 11
Uno de los casos que más controversia provocó fue sin duda el de Recall, una herramienta impulsada por IA capaz de capturar constantemente imágenes de la actividad del usuario para crear un historial navegable del uso del PC.
Alguien en Microsoft pensó que era una buena idea para Windows 11.
Aunque Microsoft defendió la función como una mejora de productividad, numerosos expertos en seguridad y privacidad alertaron sobre los riesgos potenciales. La idea de que el sistema almacenara capturas automáticas de correos, documentos, contraseñas o conversaciones generó una fuerte reacción negativa.
La polémica obligó a Microsoft a retrasar el lanzamiento de Recall y a replantear varias de sus funciones relacionadas con inteligencia artificial.
Microsoft no abandona la inteligencia artificial
A pesar de este replanteamiento, Microsoft no está abandonando la IA ni mucho menos. La compañía sigue invirtiendo miles de millones en inteligencia artificial y, de hecho, mantiene una fuerte alianza con OpenAI.
¿Qué quiere decir esto exactamente? Todo indica que Microsoft apostará por una estrategia más selectiva. En lugar de añadir funciones de IA por defecto en todas las aplicaciones, la empresa priorizará herramientas concretas que realmente aporten utilidad.
Sin embargo, al final la última palabra la tendrán, una vez más, los usuarios. Estos han sido fundamentales para que Microsoft haya cambiado drásticamente su política con respecto a la IA.
Una tecnología que, guste más o guste menos a las grandes tecnológicas, sigue generando mucha desconfianza y pereza entre la gente.
