Brais Moure, programador, sobre el método Socrático en la IA: "El maestro tiene que guiar al alumno para llegar al conocimiento por sí mismo, cuestionando sus propias ideas"

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Usar la IA para que escriba el código o resuelva los fallos de un proyecto puede parecer la forma más rápida de aprender a programar. Este experto cree que ahí está el problema.
La inteligencia artificial es actualmente una de las herramientas preferidas a la hora de programar. Es realmente útil para crear código, corregir errores o proponer mejores formas de optimizar una app o programa. Pero Brais Moure, programador, cree que aquí hay un gran error de base.
Tal y como explica en un vídeo, que la IA pueda hacerlo por ti no significa que tú hayas aprendido a hacerlo. Puedes conseguir un programa que funciona y, al mismo tiempo, no tener ni idea de por qué funciona.
El programador y divulgador, conocido como MoureDev en redes, lleva años enseñando programación y desarrollo de software y actualmente también centra parte de su contenido en cómo aprovechar la IA para programar.
Y con respecto a este tema, lo tiene claro. Este no es el camino a seguir y, en vez de pedirle a la IA que piense por ti, deberías hacer que te ayude a pensar. Y para explicarlo, habla del método socrático, una forma de aprendizaje basada en hacer preguntas y guiar a la otra persona para que llegue a las respuestas por sí misma.
¿Qué es el método socrático y por qué puede servir con la IA?
Este método es realmente simple. En lugar de decirle a la IA que cree X código o que resuelva un error y esperar a que te entregue la solución, puedes pedirle que te vaya haciendo preguntas para que seas tú quien encuentre el camino.
"El maestro tiene que guiar al alumno para llegar al conocimiento por sí mismo, cuestionando sus propias ideas", explica.
Llevado a la programación, esto significa que no deberías usar la IA para que te lo dé absolutamente todo hecho, aparte de que deberías tener muy en cuenta que no siempre acierta y que podría colar todo tipo de errores. En su lugar, esta perfectamente puede ayudarte a entender qué estás haciendo, indicar dónde puede estar el problema y hacerte preguntas para que llegues tú mismo a la solución.
Por ejemplo, si estás intentando hacer una función en Python y no sabes por qué falla. En lugar de pegar el problema en ChatGPT y pedirle que lo soluciones, puedes decirle que no te dé el código final y que te haga preguntas para encontrar el error.
El problema de dejar que la IA haga todo el trabajo
Y es que todo esto, aunque parezca casi contraproducente, permite que tengas a la IA como asistente, pero no como algo que te resuelve todos tus problemas y tu trabajo.
Si estás estudiando o trabajando en programación y cada vez que aparece un bache en el camino se lo pasas a una herramienta de IA, puedes acabar acostumbrándote a algo bastante peligroso: tú planteas el problema y la máquina hace el resto.
El problema es que, en un principio, todo parece realmente maravilloso. Sin embargo, vas a pagar las consecuencias más adelante: no vas a saber hacer absolutamente nada por tu cuenta. Y esto, sinceramente, es bastante triste si te dedicas a este sector.
De repente te puedes encontrar con un proyecto sin saber por dónde empezar. O aparece un error que la IA no resuelve a la primera. O necesitas cambiar una parte del código que generó y no entiendes realmente qué está haciendo.
Esto no significa que utilizar IA para programar sea malo. De hecho, Moure defiende precisamente lo contrario. Él mismo lleva tiempo hablando de la necesidad de aprender a utilizar estas herramientas dentro del desarrollo de software y de saber revisar y comprobar lo que generan. El punto en cuestión está en cómo la utilizas.

