El CEO de Google lo tiene claro: es inevitable que algunas personas se "enamoren" de la IA

¿Se enamorará la gente de la IA, a medida que los chatbots se vuelvan más creíbles y personalizables? El CEO de Google, al menos, parece no tener ninguna duda al respecto.
Algunas películas, como Robot de compañía, muestran un futuro en el que los hombres (y las mujeres, claro) se enamoran de algo parecido a androides.
No es complicado de imaginar. ¿Quién podría resistirse a sentirse atraído por alguien con un aspecto personalizado y un carácter confeccionado a la carta para ti? Quizá, incluso, ni siquiera un envoltorio atractivo podría ser necesario.
Para el CEO de Google, el hecho de que muchas personas se enamoren de la IA no solo resultará posible, sino que de hecho sucederá con bastante frecuencia. Vale, así de primeras puede sonar un poco a ciencia ficción aún, pero si se mira con perspectiva, puede que el experto no esté tan desencaminado, después de todo.
El CEO de Google y enamorarse de una IA
Allá por 2013 se estrenó la película Her, obteniendo unas fantásticas críticas y convirtiéndose en una especie de clásico moderno de la ciencia ficción. Durante el largometraje, un hombre interpretado por Joaquin Phoenix terminaba por sentirse atraído por Samantha, una inteligencia artificial a la que ponía voz Scarlett Johansson (en su versión original, obviamente).
Ahora, poco más de diez años después, da la impresión de que este tipo de sentimientos podrían convertirse en el pan nuestro de cada día. Al menos, hay algunos especialistas que así lo consideran. Es el caso del CEO de Google, Sundar Pichai, que a sus 51 años no hace más que fantasear con todo lo que la IA puede proporcionar a los usuarios en un futuro cercano.
Al ser preguntado al respecto recientemente, y tal como recoge The Sun, Pichai no tuvo reparos en descartar las relaciones románticas hombre-IA. Es más, lo aceptó como algo inevitables. “Va a ser una tecnología muy poderosa”, dijo el CEO, “y sí, con el tiempo, habrá personas que establezcan relaciones profundas con estos asistentes o agentes de inteligencia artificial".
Lo más llamativo del asunto es que la película Her parece haberse convertido en el desafío que las grandes empresas tecnológicas quieren lograr, una referencia. Es decir, una inteligencia artificial lo suficientemente convincente como para que los usuarios se olviden de que están hablando con una máquina. Sam Altman, de OpenAI, ya escribió “Her” en su perfil de X hace no mucho.
La necesidad de ser responsables
No es la primera vez que se pone sobre la mesa la posibilidad de mantener relaciones con un chatbot de la inteligencia artificial. Sundar Pichai habla de “relaciones profundas” y otros se refieren directamente a románticas, pero en la práctica quiere decir casi lo mismo. El problema es que, además de la falta de contacto físico, la experiencia podría cansar.
En cualquier caso, lo único cierto es que resulta difícil saber el impacto en la sociedad que podría provocar un enamoramiento real y significativo de la IA. El CEO de Google también parece consciente de ello, y a pesar de su euforia por la inteligencia artificial, hace un llamamiento a la serenidad de todos.
“Tenemos que estar preparados para todas estas posibilidades”, admite Pichai, quien además defiende que tenemos que utilizar esta tecnología de manera “audaz y responsable”.
Ojalá sea así.