ChatGPT no es un agente de viajes: lo que la IA puede hacer y lo que no en tus vacaciones

La herramienta de OpenAI puede ser útil a la hora de planear un viaje, pero hay cosas que no sabe hacer, y conviene conocerlas para no llevarte ningún susto.
Cada vez hay más gente que usa ChatGPT para todo, en algunos casos con fines que parecen sacados de una película de ciencia ficción. Entre las prácticas más comunes, sin ir más lejos, está la de ayudarse de la inteligencia artificial para planificar las vacaciones. Algo que puede ser bastante útil… siempre y cuando se haga con cabeza. Porque no, la IA no es un agente de viajes.
Si consultas a cualquier experto en la materia, de hecho, seguramente te responda lo mismo: hay cosas que esta tecnología y herramientas en la línea de ChatGPT puede hacer por tu próximo viaje, pero otras que no. Y tener bien claras estas últimas resulta muy importante. Más que nada para que, en lugar de resultar una ventaja, la cosa no termine por convertirse en un dolor de cabeza.
ChatGPT, ¿una ayuda para tus vacaciones?
En realidad, es verdad que ChatGPT puede ser muy útil a la hora de planificar las vacaciones o facilitarte distintos aspectos de un viaje. Sin ir más lejos, es bastante común que cada vez más gente comparta sus gustos y sus circunstancias con la IA para que esta te sugiera diferentes destinos que puedan entrar dentro de tus preferencias (y también de tu bolsillo, claro).
De la misma forma, la inteligencia artificial puede resultar muy práctica cuando se trata de traducir la gran mayoría de idiomas, sobre todo si tu plan pasa por visitar un lugar en el que se maneja poco el inglés (o eres tú quien no lo tiene muy fluido). ChatGPT puede echarte un cable traduciendo frases de esas que todo el mundo necesita en alguna ocasión, como "¿dónde está la estación de tren?".
Sin embargo, el uso de la IA no difiere del de cualquier otra herramienta: es necesario aplicar sus opciones con prudencia y responsabilidad. Sobre todo porque, de lo contrario, el principal perjudicado serás tú mismo. Para empezar, porque ChatGPT no es infalible; es más, tiene cierta tendencia a inventarse los datos. Y nadie quiere llegar a un sitio y que luego este no exista.
Igualmente, tampoco puede compararse el conocimiento de un experto con lo que puede dar de sí una inteligencia artificial. Por ejemplo, si vas a ir a un sitio más o menos conflictivo, alguien que lo conozca podrá decirte a qué sitios es conveniente o no ir, a qué horas, etcétera. Esas son recomendaciones que la IA, por razones obvias, está muy lejos de ser capaz de hacer.
La inteligencia artificial no es un agente de viajes
Por otro lado, hay un hecho fundamental que nunca debe pasarse por alto si quieres emplear ChatGPT para montarte tus vacaciones. ChatGPT no puede consultar precios ni disponibilidad en tiempo real. ¿Y qué quiere decir esto? Pues que apenas resulta útil a la hora de buscar vuelos, hoteles baratos y ese tipo de cosas. Para ello, existen mejores alternativas por todo Internet.
Y siguiendo en la misma línea: la IA tampoco sabe casi nada de las noticias recientes. Es decir, que si se ha producido una huelga, un accidente en alguna parte, un cierre imprevisto o lo que sea, lo más seguro es que no te informe de ello. Por eso, aunque ChatGPT puede ser una ayuda para tus vacaciones, no conviene confiar solamente en él, sino más bien utilizarlo a modo de complemento.
