"Con la IA estamos invocando al demonio": el gran cambio de pensamiento de Elon Musk sobre la inteligencia artificial

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Musk fue muy crítico con la inteligencia artificial y llegó a firmar una carta abierta para pausar su desarrollo, aunque ahora ha cambiado de idea, con su propia compañía, xAI.

Elon Musk, el hombre que hace varios años lideraba una especie de cruzada contra la inteligencia artificial, es ahora uno de sus mayores defensores, con proyectos megalómanos como el superodenador Colossus o Macrohard, una colaboración entre Tesla y xAI para automatizar empresas con IA.

Durante la celebración del centenario del Departamento de Aeronáutica y Astronáutica del Instituto Tecnológico de Massachusetts, en 2014, el billonario dueño de Tesla utilizó una metáfora para describir la IA, como si fuera un mal al que se puede directamente invocar.

"Con la inteligencia artificial estamos invocando al demonio", lanzó durante la celebración. "En todas esas historias en las que aparece el pentagrama y el agua bendita, es como... Sí, estás seguro de que puedes controlar al demonio. Nunca funciona".

En aquel entonces, Tesla aún era una compañía emergente en la industria, mientras que SpaceX comenzaba a demostrar que sus cohetes Falcon 9 tenían bastante futuro para los objetivos de Musk en la industria aeroespacial.

Ahora bien, también en aquel año ya libraba una batalla de fondo contra Google por la compra de la firma DeepMind, en la que se adelantó Larry Page, cofundador de Google, y con el que tuvo bastantes enfrentamientos con adjetivos calificativos que mostraban sus diferencias.

Musk no quería que Google se hiciera con el monopolio absoluto de la IA y fue bastante claro; no obstante, el billonario se ha convertido en aquello mismo que criticaba, con xAI como una de las marcas referentes en este sector.

El modelo abierto de OpenAI, un escudo ante una IA maligna

A finales de 2015, Musk ya había preparado una especie de ofensiva para, según él, superar el monopolio con el que se había hecho Google; de esta forma, junto a Sam Altman e Ilya Sutskever, nació OpenAI.

Para el billonario, la única forma de defenderse ante una IA maligna que se escape de control consistía en inyectar millones de dólares en esta recién fundada organización sin ánimo de lucro, aunque también el tiempo ha demostrado que Altman no compartía con Musk este propósito inicial.

"OpenAI fue fundada como una organización sin ánimo de lucro, un contrapeso de código abierto para Google, más enfocada en la seguridad de la IA", dijo Musk en los correos electrónicos que se han podido ver más adelante. "Es importante tener una institución líder en investigación que pueda prioriza un buen resultado para todos por encima de sus propio interés".

Tan solo 3 años después, el propio Musk le planteó a Altman integrar OpenAI en Tesla, ya que consideraba que era la única forma de frenar el crecimiento de Google en esta industria.

Sin embargo, Altman declinó esta oferta y Musk optó por salir de OpenAI, sumando otra batalla más en el ámbito judicial y, por supuesto, retirando toda su financiación al proyecto, quizá el primer germen de lo que sería su actual compañía de IA, xAI.

En cualquier caso, Musk seguía alertando en diferentes entrevistas sobre el peligro de la IA: "La IA es un riesgo fundamental para la existencia de la civilización humana, de tal manera que los accidentes de coche o los de avión, los medicamentos defectuosos o la comida en mal estado no lo son. Tengo acceso a la IA más avanzada y creo que la gente debería estar realmente preocupada".

A partir de aquí, el dueño de Tesla –compañía que había sufrido grandes retrasos por la automatización fallida de sus fábricas– comenzó una campaña por la regulación de la IA en Estados Unidos, advirtiendo de que dejar que avanzara sin impedimento podría llevar a la extinción de la humanidad.

De exigir una regulación estricta a fundar xAI

Los vaivenes de Musk, como se puede apreciar, no responden a un cambio fundamental en sus ideas, sino que más bien son respuestas ante eventos en el mercado. Y, lógicamente, una defensa clara de los intereses de sus negocios.

En 2018, tras ver que OpenAI se estaba convirtiendo en un gran competidor en esta industria, Musk comenzó a plantear que la IA era mucho más peligrosa que el armamento nuclear, quizá el mayor mal de la humanidad del siglo XXI.

"La IA es mucho más peligrosa que las armas nucleares. Mucho más peligrosa. Entonces, ¿por qué no tenemos supervisión regulatoria? Es una locura", se preguntaba Musk durante el festival South by Southwest hace 8 años.

Aunque el verdadero mal trago llegaría con el éxito de ChatGPT, lanzado en noviembre de 2022, lo que supuso la ruptura total con la idea de que OpenAI pudiera ser un escudo contra el supuesto monopolio de Google.

Tan solo 3 meses más tarde, Musk firmó una carta abierta sobre el futuro de la IA ante los avances de OpenAI, exigiendo que se pusiera en pausa el avance de esta, al menos para descubrir los riesgos más que evidentes de una IA incipiente.

"¿Deberíamos desarrollar mentes no humanas que eventualmente nos superen en número, nos dejen obsoletos y nos reemplacen? ¿Deberíamos arriesgarnos a perder el control de nuestra civilización? Estas decisiones no deben delegarse en líderes tecnológicos no electos", expresaba la misiva.

Tras ver que esta especie de discurso postapocalíptico no daba sus frutos, decidió en 2023 fundar su propia compañía de IA, xAI, una que precisamente ha acercado al ser humano a esa distopía ya planteada tantas veces, con numerosas polémicas y denuncias en el uso de imágenes generadas artificialmente con Grok, su chatbot.

En pleno 2026, aquellas ideas subversivas que marcaron el inicio de Musk en esta industria se han quedado aparcadas a un lado, con proyectos gigantescos como su ordenador Colossus en Estados Unidos, que usa cientos de miles de chips de Nvidia para entrenar el avance de Grok.

Y más aún, durante la celebración del último Foro Económico Mundial, dejó bastante claro que este año ya podría existir una IA más inteligente que el ser humano, apoyándose esta en un crecimiento económico global sin precedentes.

"Podríamos tener una IA más inteligente que cualquier ser humano para finales de este año, y yo diría que a más tarde el próximo año... Si tienes una IA ubica que sea esencialmente gratuita o próxima a ello, habrá una explosión en la economía global verdaderamente sin precedentes", sentenció Musk.

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