Continúa la polémica con ALIA, el ChatGPT del Gobierno de España: descubren que casi no sabe hablar español

Computer Hoy

El ChatGPT español lleva días rodeado de polémica y se añade una nueva: ALIA, la inteligencia artificial del Gobierno, no domina el castellano como se esperaba. Ha costado millones de euros, pero apenas puede tener una conversación en español.

El Gobierno de España se enfrenta a un nuevo y gran problema, por si fuesen pocos, tras el lanzamiento de ALIA, su proyecto de inteligencia artificial pública. Presentada hace apenas una semana como el "ChatGPT español", está diseñada para operar en castellano y lenguas cooficiales, pero ya ha demostrado tener bastantes problemas para hablar en el idioma que supuestamente domina.

La noticia ha caído como un jarro de agua fría sobre el Ministerio de Transformación Digital, que había anunciado ALIA como una herramienta revolucionaria, aunque ya matizaron que no entraba en sus planes competir con gigantes tecnológicos como OpenAI

Aun así, nada es excusa y las primeras pruebas realizadas por usuarios y expertos han dejado ver que el sistema apenas puede tener conversaciones básicas en español.

El presidente Pedro Sánchez, que hace solo unos días presumía de haber "publicado los primeros modelos de ALIA", ahora guarda silencio ante el aluvión de críticas. La inversión de tres millones de euros en el proyecto, que parte de los 1.500 millones destinados a la Estrategia de Inteligencia Artificial 2024, está siendo puesta muy en duda por la oposición y expertos del sector.

Por supuesto y tal y como se esperaba, el Barcelona Supercomputing Center, responsable del desarrollo de ALIA, se encuentra en el ojo del huracán, con todo tipo de expertos que ponen en duda cómo un centro de supercomputación de tal renombre mundial ha podido crear un modelo de lenguaje tan limitado, especialmente teniendo en cuenta los recursos invertidos, aunque hablando de IA no sean especialmente excesivos.

ALIA vs. ChatGPT: queda claro que no hay nada contra lo que competir

La comparación con ChatGPT, el gigante de OpenAI, es inevitable, pero muy fácil de responder si alguien se cuestiona si es o no mejor que este chatbot de OpenAI. Mientras el modelo de lenguaje estadounidense puede mantener conversaciones perfectas en español sobre temas de todo tipo, ALIA parece estrellarse contra el suelo con frases simples y contextos del día a día

A todo súmale lo siguiente: pese a que se ha vendido como una IA entrenada para dar peso al español, catalán y resto de idiomas oficiales españoles, el inglés y otros idiomas de la UE son mayoritarios.

En concreto, el 39,31% de los datos están en inglés, el 16,12% en español, y otros como el francés, el alemán o el ruso, rozan el 5%, frente al 1,97% del catalán, un 0,31% del gallego y un 0,24% del vasco. 

A pesar de las críticas, el Gobierno insiste en que esta IA sigue en desarrollo y que su verdadero potencial se verá en aplicaciones que usen sus modelos de cara a un futuro no muy lejano. Sin ir más lejos, ya se han anunciado dos proyectos piloto: un chatbot interno para la Agencia Tributaria y una herramienta llamada Cardiomentor para mejorar el diagnóstico de insuficiencias cardíacas en atención primaria.

Como siempre, una de cal y otra de arena, porque hay otros tantos expertos que piden paciencia y recuerdan que el desarrollo de IA es un proceso complicado, con muchos baches y que necesita tiempo. Comentan que potencialmente ALIA podría convertirse en una herramienta de gran valor para la administración pública y las empresas españolas. Por el momento, toca esperar.

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Carolina González

Redactora

Carolina González, redactora de actualidad, reportajes a fondo, análisis de todo tipo de productos y vídeos para el canal de Youtube.