Daniel Amen, psiquiatra y experto en salud mental: “Deberías saber esto antes de volver a usar ChatGPT”

El uso excesivo de la inteligencia artificial podría estar deteriorando tu cerebro. El pensamiento crítico es fundamental para que ChatGPT no se convierta en un problema.
Usar los asistentes virtuales como Gemini o Copilot se está volviendo una práctica diaria para los seres humanos, algo así como el Internet y las redes sociales ya son parte de muchos. Se puede notar el impacto que tienen las plataformas actuales como TikTok o Instagram, pero parece que la inteligencia artificial podría superar el efecto negativo en el cerebro.
No lo dice cualquiera, sino un par de expertos de salud mental y neurociencia que han lanzado una advertencia a todos los usuarios que se están volviendo dependientes de estas herramientas. La situación es preocupante por el uso que le están dando los niños y jóvenes en desarrollo, ya que no van a pasar por el mismo proceso de aprendizaje de anteriores generaciones.
Es evidente que el acceso a estos sistemas es gratis y disponible para cualquiera. Solo basta con unos segundos para entrar a la plataforma, hacer una pregunta y esperar una respuesta al instante. Esto hace que se ahorre muchísimo tiempo y está más que comprobado que sirve para productividad, hasta en la generación de código de programación.
Sin embargo, esa manera de tener todo tan rápido y fácil, también es algo que se vuelve adictivo con el tiempo. En un punto no te darías cuenta de lo mucho que dependes de ella, incluso para tomar decisiones o tener ideas propias, y eso es tan grave que es un riesgo para tu sistema cognitivo.
Tu cerebro tiene deterioro cognitivo cuando usas la IA en exceso
El Dr. Daniel Amen, psiquiatra y experto en salud cerebral y el Dr. Terry Sejnowski, experto en neurociencia computacional y co-creador de la máquina de Boltzmann, se han juntado en un vídeo de YouTube del canal The Diary Of A CEO para hablar al respecto sobre el impacto de la inteligencia artificial en el mundo.
Por supuesto, hablan de varios aspectos relevantes, como el uso indebido de la IA, la evolución hacia la AGI y otros temas que también se le suelen preguntar a Sam Altman en las entrevistas. Sin embargo, una de las partes que más ha llamado la atención es el análisis que hacen sobre un estudio del MIT que demuestra que “hay una caída del 47% de la actividad cerebral” cuando se usa ChatGPT.
En ese test pusieron a prueba tres grupos, uno con IA, otro con Google y uno sin absolutamente nada de herramientas más que libros o investigación propia. Los que usaron el chatbot han sido los más afectados porque se volvieron incapaces de retener la información en la memoria y de hacer que el cerebro se esfuerce para solucionar los problemas o cumplir objetivos.
El pensamiento crítico, capacidad de retener, conectividad neuronal y la creatividad se van desvaneciendo con el tiempo, lo que termina en un deterioro cognitivo tan fuerte que podría causar problemas como la demencia o carga cognitiva.
No se está llevando a cabo el aprendizaje adecuado y no solo en los estudiantes de universidades que usan IA para cumplir tareas, sino también por los profesores que implementan estas ventajas en sus proyectos.
“Si usas estas herramientas como un atajo para evitar el esfuerzo mental, tu cerebro se va a debilitar y aumentas tu riesgo de demencia” es lo que comenta Amen. Por eso, el impacto principalmente es en los jóvenes, ya que en un rango de edad en el que todavía se está desarrollando la mente es crucial, pues así es como se limita la capacidad cerebral en emoción, intelecto y criterios.
De hecho, lo que dice sobre la manera en la que se está dando la comunicación es que “los niños necesitan interacción humana directa para un desarrollo cerebral saludable”, por lo que hay que evitar a toda costa que se convierta en un inconveniente para las emociones, habilidades sociales y adquisición de nuevos conocimientos.
¿Qué hacer para evitar el desgaste cerebral ante la inteligencia artificial?
Evidentemente, reducir la interacción pasiva con la IA, es decir, que haga todo el trabajo cuando ni siquiera hay un esfuerzo mínimo por obtener la información necesaria, es algo que se tiene que impedir. Cuando hay poca actividad neuronal y desarrollo cerebral, el individuo pierde capacidades, sobre todo si el uso de la herramienta es constante.
La idea no es dejar de usar la inteligencia artificial porque eso en un futuro será muy difícil de lograr, lo que se sugiere es que se utilice de manera consciente y activa, teniendo criterios sobre lo que habla, confirmando información e investigando más allá de solo preguntarle a ChatGPT, ya que esto estimula el cerebro par que no se vuelva blando ni defectuoso.
“Una buena relación con IA implica usarla para mejorar tu trabajo, no para hacer el trabajo por ti” dice Amen, mientras que Sejnowski comenta que “el cerebro se fortalece con el aprendizaje constante y la lucha cognitiva, y el uso indiscriminado de IA puede reducir esa carga cognitiva vital”.