Declaración de la renta 2026: esta es la razón por la que nunca deberías dejarla en manos de la IA

Los especialistas aconsejan que no es la mejor de las ideas mezclar impuestos, Hacienda y la declaración de la renta, con inteligencia artificial, por tentador que pueda resultar usar ChatGPT o Claude.
Con la declaración de la renta 2026 a la vuelta de la esquina, es natural que mucha gente se vea tentada a recurrir a la inteligencia artificial para calcular sus impuestos. Al fin y al cabo, esta tecnología ya se emplea para casi todo, desde trabajos hasta estudios, pasando por incluso ejercer de terapeuta. ChatGPT podría hacer ese trabajo, y así ahorrarse lo que cuesta un gestor.
Sin embargo, los expertos no son muy amigos de semejante ocurrencia. De hecho, muchos de ellos resultan especialmente tajantes al respecto, asegurando que es mejor dejar la IA aparte cuando se trata de impuestos. ¿A qué se debe esta recomendación en particular? Algunos especialistas han compartido sus argumentos, y lo cierto es que no carecen de lógica.
Declaración de la rente e inteligencia artificial, enemigos enfrentados

Dejar la declaración de la renta 2026 en manos de un chatbot como ChatGPT, Claude o alguno por el estilo, no es lo más inteligente que se puede hacer. Como señalan medios especializados como Futurism, la explicación es en realidad muy sencilla: los chatbots de inteligencia artificial están diseñados para crear textos lo más convincentes posibles, no para cálculos fiscales complejos.
¿Qué quiere decir esto exactamente? Pues que estas herramientas de IA son capaces de explicar conceptos o de resolver dudas (hasta cierto punto, ya que no siempre aciertan); pero son incapaces de garantizar que una información sea correcta cuando se habla de casos concretos. Es decir, que cuanto más al detalle se requiere algo, más probable es que la IA meta la pata.
En el caso de la declaración de la renta, estas equivocaciones pueden traducirse en miles de euros de diferencia. Hay que pensar que aquí hay muchos elementos que tener en cuenta, desde los ingresos anuales hasta las ayudas públicas recibidas, pasando por la situación familiar, el patrimonio que se tenga y ese tipo de cosas. Demasiados valores para fiarse de un chatbot.
No se trata de intuición, sino de hechos. Expertos probaron llevar a cabo simulaciones en varios sistemas de inteligencia artificial, y como resultado estos cometieron errores a tener en cuenta al intentar resolver escenarios fiscales reales. A veces la diferencia entre el resultado correcto y el generado por la IA superaba los 2.000 euros. Un riesgo demasiado alto para cualquiera.
Las alucinaciones de la IA
En las pruebas comentadas anteriormente, los especialistas descubrieron que la IA "alucinaba" como de costumbre. Solo que tratándose de la declaración de la renta, la cosa es más seria que cuando uno busca información de su actor preferido, por ejemplo. Lo cierto es que los modelos eligieron formularios incorrectos, aplicaron deducciones que no correspondían o calcularon mal el importe final.
De hecho, parece que ni tan siquiera el software fiscal con IA, creado específicamente para tareas como la declaración de la renta, es fiable sin la supervisión adecuada. Quizá la IA esté ya sustituyendo a los seres humanos en muchas tareas, pero cuando se trata de impuestos, parece que aún queda un largo camino por delante.
