Se destapa la verdad sobre el despido de Sam Altman de OpenAI: "Tienes que tomártelo más en serio"

Tras tiempo sin conocer los motivos reales, salen a la luz dos nuevas figuras: Peter Thiel y Eliezer Yudkowsky. Jugaron papeles clave en todo lo relacionado con el despido de Sam Altman.
Si hay algo que dejó a muchos con la boca abierta y acaparó todo tipo de titulares durante fin de semana, fue ese despido fulminante de Sam Altman como CEO de OpenAI en noviembre de 2023.
Todo se preguntaban lo mismo: ¿Cómo era posible que el hombre que había llevado a la empresa al éxito, con ChatGPT y otros avances en inteligencia artificial, fuera despedido de la noche a la mañana? La junta directiva dijo que había perdido la confianza en él, pero ¿qué pasó realmente? Ahora se sabe más, y la historia es digna de una adaptación para Netflix.
Altman, quien había sido la gran cara visible de OpenAI desde su fundación, fue despedido dejando a empleados, inversores y socios como Microsoft completamente extrañados. Según varias fuentes internas, su salida fue el resultado de: tensiones internas, desacuerdos sobre cómo manejar los peligros de la inteligencia artificial y decisiones que no gustaban y que dejaron a algunos miembros del consejo sin confiar en él.
Lo más impactante es que solo cinco días después, Altman volvió al cargo tras una rebelión masiva de empleados y presiones externas. Pero esos días sacaron a la luz los problemas internos y las luchas de poder dentro de OpenAI.
¿Qué pasó realmente con el despido del CEO de OpenAI? Un choque entre seguridad y negocio
Desde sus inicios, OpenAI se presentó al mundo como una organización diferente. Decían que su misión era “beneficiar a la humanidad” y no solo ganar dinero. Pero con el éxito de ChatGPT y otros modelos avanzados como GPT-4, las cosas empezaron a cambiar. La empresa comenzó a operar más como una startup al uso, buscando beneficios y crecimiento rápido.
Esto no le gustó a todos. Ilya Sutskever, cofundador y jefe científico de OpenAI, estaba preocupado por el ritmo disparado y casi descontrolado con el que Altman lanzaba nuevos productos. Según él, esta estrategia ponía los beneficios por encima de la seguridad. "No podemos correr riesgos tan grandes con algo tan poderoso", habría dicho en reuniones internas.
Helen Toner, otra miembro del consejo y experta en seguridad tecnológica, también se enfrentó a Altman e incluso escribió un artículo criticando públicamente los métodos de OpenAI. Por supuesto, esto no gustó al CEO.
Pero parece que uno de los momentos clave ocurrió durante una cena organizada por Peter Thiel, inversor y mentor de Altman. Según fuentes cercanas, Thiel le advirtió sobre la influencia de Eliezer Yudkowsky y su filosofía dentro de OpenAI.
Yudkowsky, un defensor del "altruismo efectivo", había comentado públicamente que si no se detenía el desarrollo actual de IA, "literalmente todos en la Tierra morirán". Thiel le dijo a Altman: "No entiendes cómo Eliezer ha programado a la mitad de tu equipo para creer en eso. Tienes que tomártelo más en serio". Altman intentó no darle vueltas al comentario, pero la situación ya estaba bastante tensa.
Uno de los rumores más fuertes sobre el despido tiene que ver con un modelo secreto desarrollado por OpenAI. Según varias fuentes, este modelo era tan avanzado que algunos lo consideraron una amenaza potencial para la humanidad si no se llevaba con cuidado. Una carta interna puso sobre la mesa los riesgos y pidió actuar con precaución.
El proyecto en cuestión, denominado Q* —pronunciado como Q-Star—, se posicionaba como un enorme avance en la búsqueda de la inteligencia artificial general (AGI). Aunque la carta no detallaba las preocupaciones de seguridad, se citó como un factor en la decisión de destituir a Altman.
En este caso, el proyecto demostró grandes resultados en la resolución de problemas matemáticos que, teniendo en cuenta que tienen una única respuesta correcta, sugiere un mayor razonamiento, acercándose a la inteligencia humana. Al parecer, esta misteriosa carta dejaba entrever las capacidades y el potencial peligro de la IA, aunque no se especificaron preocupaciones exactas.
El despido no solo sorprendió al sector tecnológico; también desató una crisis interna como nunca antes vista en OpenAI. Más del 90% de los empleados firmaron una carta exigiendo el regreso inmediato de Sam Altman y amenazando con renunciar si no se cumplía su petición.
Incluso Mira Murati, CTO e inicialmente designada como CEO interina tras el despido, se unió a las quejas para que volviese. La presión llegó hasta Microsoft, principal socio e inversor estratégico de OpenAI, que intervino para mediar en el conflicto.
"Microsoft dejó claro que no iba a permitir que su inversión se viniera abajo por conflictos internos", comentó un analista del sector. Finalmente, tras días de caos y negociaciones, Altman fue reinstalado como CEO.
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Carolina González
Redactora
Carolina González, redactora de actualidad, reportajes a fondo, análisis de todo tipo de productos y vídeos para el canal de Youtube.

