Un dron nodriza con IA se utiliza por primera vez en la guerra de Ucrania: "La inteligencia artificial selecciona los objetivos"

Este despliegue de drones nodriza con IA no solo representa una victoria para el ejército de Ucrania, sino también que la tecnología punta puede inclinar la balanza más que la superioridad en tropas.
Por primera vez desde que comenzó la invasión rusa, Ucrania ha puesto en marcha un sistema autónomo de combate que representa un nuevo salto en el uso de inteligencia artificial en el campo de batalla.
Se trata de un dron nodriza guiado por IA, diseñado para detectar, elegir y atacar objetivos enemigos sin intervención humana directa, según anunció el ministro de Transformación Digital, Mykhailo Fedorov.
Este nuevo avance forma parte del programa nacional Brave1, que busca posicionar a Ucrania como líder en tecnología de defensa.
Tecnología de ataque autónomo sin GPS
El sistema, conocido como SmartPilot, ha sido diseñado para actuar en zonas donde el uso del GPS resulta inviable debido a la guerra electrónica. Utiliza cámaras, sensores LiDAR y un sistema de navegación visual-inercial para moverse y atacar con precisión, mientras que "la IA identifica y selecciona objetivos de forma independiente", dijo Fedorov según The Kyiv Independent.
La verdadera novedad está en su capacidad para identificar objetivos de alto valor por sí mismo, sin necesidad de intervención remota.

El dron nodriza lanza dos drones FPV (con visión en primera persona), que pueden volar hasta 300 kilómetros dentro del territorio enemigo. Una vez desplegados, estos drones más pequeños utilizan algoritmos de inteligencia artificial para localizar y destruir aeronaves, sistemas antiaéreos o infraestructuras clave.
Todo esto ocurre sin requerir una conexión constante con operadores humanos, lo que reduce los riesgos y los tiempos de respuesta.
Según Fedorov, el dron nodriza puede regresar a su base tras una misión y reutilizarse, lo que mejora significativamente la eficiencia operativa. Además, cada incursión tiene un coste estimado de 10.000 dólares, lo que supone una fracción del precio de un ataque con misiles tradicionales.
Desde que comenzó la guerra a gran escala en 2022, Ucrania ha potenciado al máximo su desarrollo de sistemas no tripulados como respuesta a su inferioridad numérica frente al ejército ruso.
Drones terrestres, marítimos y aéreos han pasado a formar parte integral de su estrategia militar. En abril, el presidente Volodymyr Zelensky anunció una expansión masiva de la producción nacional de drones, incluidos modelos de largo alcance y resistentes a interferencias electrónicas.
En ese contexto, el uso de drones autónomos con IA representa una evolución lógic, ya que no solo permiten atacar objetivos a mayor distancia, sino que reducen la dependencia del GPS y de operadores humanos, lo cual incrementa su efectividad en el combate real.
La inteligencia artificial cambia el juego
Lo que diferencia a esta nueva generación de drones no es solo su autonomía de vuelo, sino su capacidad de toma de decisiones en tiempo real gracias a la inteligencia artificial. El dron es capaz de analizar el entorno, identificar amenazas y priorizar blancos de forma automatizada, todo en cuestión de segundos.
Esta rapidez y precisión son clave para enfrentarse a un enemigo que también ha adoptado estrategias tecnológicas avanzadas.
Para Fedorov, este tipo de armamento marca el futuro de la guerra. "Invertimos en sistemas que cambian las reglas del juego", declaró. Y es que mientras otros países siguen en fases experimentales, Ucrania ya ha llevado estas tecnologías al campo de batalla, consolidando un modelo de guerra tecnológica basada en IA que podría influir en conflictos futuros.