Esta experta y doctora por el MIT advierte sobre la IA: "La necesitamos para sobrevivir como especie"

Este referente mundial lo tiene claro: la IA no es solo una herramienta, es la llave para que la humanidad resuelva los problemas del siglo XXI y, literalmente, sobreviva.
Con décadas de experiencia en gigantes como Microsoft, Telefónica y Vodafone, y más de 40 patentes a sus espaldas, Nuria Oliver dirige la Fundación ELLIS Alicante y es una de las voces más influyentes a la hora de hablar sobre el futuro de la inteligencia artificial.
En una reciente entrevista, la científica dejó claro que la locura y ese amor por la IA no es nuevo: "Nos hace sentir como dioses", asegura, dejando claro que crear máquinas que piensan y actúan como humanos es un sueño milenario. Pero ahora, todo esto parece que está teniendo un cierto impacto no tan positivo en las vidas de muchos.
Pese a esto, lo tiene claro y no podremos avanzar y poner fin a los grandes problemas de este planeta —desde el cambio climático hasta las enfermedades— sin inteligencia artificial. "La necesitamos para sobrevivir como especie", sentencia.
Lo cierto es que no exagera, ya que, como bien sabrás, a día de hoy la IA está detrás de avances médicos, energéticos y científicos que antes parecían imposibles. El problema es que, junto a sus pros, la IA también pone sobre la mesa grandes contras.
"El 25% de los empleos se verá afectado directamente, pero también surgirán nuevas profesiones"
Oliver deja bastante claro en que la IA puede ser una aliada para un mejor mundo, pero confiesa que, hasta ahora, el sector ha funcionado como un 'salvaje oeste'. La falta de regulación ha dejado el desarrollo en manos de grandes empresas que, muchas veces, han priorizado el beneficio sobre la ética.
"Igual que regulamos los alimentos o los medicamentos, debemos regular la IA", explica. Pero, como ya se ha dejado claro en otras ocasiones, no se trata de poner trabas a la investigación, sino de controlar como estos avances impactan en la sociedad.
Pero lo más preocupante, según Oliver, son los sesgos: “Los humanos tenemos unos 200 sesgos cognitivos, y la IA no solo los aprende, sino que los amplifica”. Cuando estos sistemas se usan en justicia, sanidad o empleo, pueden discriminar mucho más que las personas.
Y. como no podría ser de otra forma, ha hablado del empleo y ese potencial cambio que va a llegar a muchos puestos de trabajo por la IA. Considera que ahora no solo peligran los trabajos manuales, sino también los cognitivos, los que requieren análisis, juicio y creatividad.
Desde luego que en este campo las aguas están bastante movidas y hay dos claros bandos formados, unos más optimistas que otros. Precisamente mencionando estos, y a diferencia del público general, que muestra más miedo, los profesionales que investigan o trabajan con IA creen que esta tecnología mejorará el trabajo y hará crecer la economía.
Un 56% de los expertos considera que el efecto de la IA será positivo en Estados Unidos en los próximos 20 años, frente al escaso 17% de adultos estadounidenses que opina lo mismo.
Algunos perfiles tienen muchas papeletas para ser sustituidos por sistemas automatizados o algoritmos. Según el informe, estos son los empleos más vulnerables al avance de la IA:
- Cajeros: el 73% de los expertos cree que desaparecerán con la automatización de pagos y el aumento del autoservicio.
- Conductores de camión: un 62% prevé su desaparición con la llegada de vehículos autónomos.
- Periodistas y trabajadores de fábrica: un 60% cree que sus tareas serán cada vez más automatizadas.
- Ingenieros de software: incluso este perfil técnico, en teoría más seguro, está en la lista con un 50%.
Pero cuidado porque siempre hay sorpresas y, sin ir más lejos, se ha podido saber que la realidad ha sido muy distinta en algunos sectores, como el de atención al cliente, porque los usuarios se enfrentan a respuestas genéricas, circuitos repetitivos y una sensación constante de hablar con un muro.
Algunas grandes empresas, como Iberia, decidieron ir más allá y confiar por completo en sistemas de IA para su atención al cliente. El resultado ha sido un aluvión de quejas, debido a respuestas poco útiles, incapacidad para resolver casos fuera del guion y usuarios que terminan más enfadados que al principio, según El Economista.
Según datos de Gartner, casi la mitad de las empresas que inicialmente apostaron por reducir plantilla en atención al cliente están abandonando esa idea, porque no han conseguido los resultados que esperaban.
La automatización funciona para resolver dudas sencillas, pero cuando se trata de casos complejos, reclamaciones delicadas o clientes frustrados, la empatía y la comprensión solo pueden ofrecerlas los humanos.
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Carolina González
Redactora
Carolina González, redactora de actualidad, reportajes a fondo, análisis de todo tipo de productos y vídeos para el canal de Youtube.


