Experto programador prueba el vibe conding con ChatGPT y su conclusión no deja lugar a dudas: "No volveré a utilizarlo jamás"

La recomendación de este programador es sencilla: nunca se debe confiar ciegamente en la IA. Reconoce que la mano humana es vital para evitar problemas de ciberseguridad.
La inteligencia artificial también se ha colado en el sector de los programadores, dando lugar a nuevas formas de trabajar como el llamado vibe coding.
Esta técnica consiste en usar a ChatGPT y otras IA de forma totalmente natural y hablada para generar fragmentos de código o programas completos con apenas unas indicaciones. La idea es ahorrar tiempo y evitar pensar tanto en detalles demasiado técnicos y tediosos.
Ahora, en vez de estar pegados a escribir líneas y líneas de código, los desarrolladores pueden pasar a ser gestores, diseñadores de proyectos y supervisores de la calidad del código que generan las máquinas.
Sin embargo, parece que esto está dando más problemas que soluciones y ya hay algunos desarrollares invirtiendo más tiempo en arreglar los errores que en hacerlo ellos por sí mismos desde cero.
El 'vibe coding' está perdiendo toda la confianza de los programadores
Adam Conway, de XDA Developers, ha querido poner a prueba qué tan buena es la IA a la hora de programar y no tiene ninguna duda: es horrorosa.
Al revisar el código generado por ChatGPT, especialmente usando GPT-5, encontró todo tipo de errores que pueden suponer un problema grave si se implementan en una aplicación. En su opinión, el vibe coding demostró que sin supervisión, la IA puede producir código con vulnerabilidades.
Por ejemplo, en un programa para reportar estadísticas del sistema, la autenticación era floja, con contraseñas enviadas en texto plano y sin protección real. Además, explica que faltaban controles de entrada que podrían saturar o colapsar por completo servidores con ataques tipo denegación de servicio.
Pero esto no es todo porque el programador se topó con problemas aún más graves. En algunos casos, el código permitía que un usuario con acceso pudiese modificar datos o inyectar comandos maliciosos.
En otro ejemplo, un programa para listar directorios en Windows era vulnerable a inyecciones de comandos que podrían ejecutar aplicaciones como la calculadora. Además, en un servidor web simple escrito en C generado por la IA, se detectaron fallos que podrían permitir el acceso a partes del sistema para también tomar el control.
El problema no es tanto de la IA: el programador que la usa es el gran culpable
Tras sus pruebas y al ver esta cantidad de fallos, este reconoce algo bastante curioso y cierto: la culpa no es tanto de la IA, sino de asumir como humanos que ella puede reemplazar nuestro conocimiento.
Para este, el vibe coding debe usarse solo como una herramienta de ayuda, como un extra para mejorar el trabajo del programador, no como un sustituto total.
Esto es algo que se lleva criticando desde hace tiempo. Son muchos, sobre todo los más jóvenes, los que están dejando en manos de la IA todo su trabajo y eso, como ves, es un error que puede traer muchas consecuencias.
Algunos programadores veteranos ven en el vibe coding un riesgo, porque la IA no siempre entiende bien lo que se le pide y ya ves que puede generar resultados desastrosos.
Además, consideran que si los desarrolladores se apoyan demasiado en la IA sin entender el código que esta genera, al final van a perder o ni siquiera van a desarrollar habilidades fundamentales. El resultado final puede ser una gran cantidad de código difícil de mantener y lleno de errores.
Como en todo, el equilibrio es clave y si bien hacer un uso excesivo de la IA en programación puede ser sentencia de muerte, también es hora de que muchos admitan que es útil y que deben usarla si no quieren quedarse atrás en el proceso evolutivo de la humanidad.
Programar no es solo escribir líneas de código que funcionen; es entender el contexto, anticipar problemas, negociar requisitos, tomar decisiones de arquitectura y, sobre todo, depurar y mantener sistemas vivos y que cambian casi cada mes. La IA puede ser un copiloto, pero no el piloto principal, tal y como asegura Adam Conway.

Carolina González
Redactora
Carolina González, redactora de actualidad, reportajes a fondo, análisis de todo tipo de productos y vídeos para el canal de Youtube.

