Expertos alertan sobre la adicción a ChatGPT en estudiantes: "Cada vez pensamos menos por nosotros mismos"

Durante 18 meses, se analizaron más de 12.000 mensajes que mantuvieron tres universitarios y el chatbot de OpenAI, dejando claro que existe una gran dependencia.
Para muchos estudiantes, ChatGPT se ha convertido en un apoyo, una herramienta a la que recurrir cada día, casi ya a cada momento, para resolver dudas, ayudarles con sus estudios o incluso echarles una mano con los trabajos.
Al final, no cabe duda de que es una herramienta tan potente, puede ser un apoyo perfecto, pero también un riesgo si te acostumbras demasiado y pierdes la oportunidad de equivocarte y aprender de verdad.
Precisamente tomando esto como referencia, en un artículo de The Guardian han recogido la historia de tres estudiantes que han usado durante 18 meses ChatGPT para casi todo. Desde pedirle que resuma libros o que redacte textos, hasta pedir recomendaciones, o qué cocinar con lo que tienen en la nevera.
Y no solo eso, ya que cuando la presión del día a día con respecto a sus estudios o vida les golpeaba fuerte o tenían dudas sobre qué pasos seguir con respecto a ciertos temas delicados, ahí estaba ChatGPT para aconsejarles, plantearles opciones o simplemente escuchar.
Su relación con la IA ha sido como tener un amigo que siempre está ahí, nunca juzga y siempre tiene la respuesta perfecta
El problema viene cuando una persona se dedicó a revisar uno por uno todos los chats y conversaciones que estos estudiantes habían tenido con la IA. En total, casi 12.000 preguntas y respuestas en año y medio.
Tal y como se explica en el artículo, uno de ellos admitió que a veces siente que usar tanto la IA puede hacer que su cerebro se vuelva perezoso, que no ejercita tanto la creatividad o la forma personal de resolver problemas.
Además, la IA no siempre acierta. Los estudiantes han notado que ChatGPT puede inventar frases o dar información que no es real. Por eso se está alertando desde hace ya mucho tiempo que quien la use tenga un ojo crítico y no dependa ciegamente, porque se puede caer en errores que luego afecten a decisiones.
Ya son bastantes los expertos que han dado la voz de alarma con respecto a ese uso excesivo de la IA por parte de los jóvenes. De forma simple comentan que se está permitiendo a la IA que haga al 100% este trabajo por nosotros, dejando a un lado nuestras capacidades innatas y nuestro desarrollo cognitivo, lo que, sin duda, es bastante peligroso.
Esto es algo especialmente tentador si estás en una edad temprana, que, teniendo en cuenta que muchos de ellos son nativos digitales, les resulta realmente sencillo extraer grandes respuestas a sus consultas a la IA. Sin embargo, el problema de la pérdida de capacidades es más notable en ellos.
Eso es exactamente lo que advierte una experta en IA, a La Vanguardia, que ha puesto el grito en el cielo: "Estamos usando la IA para articular nuestro pensamiento y eso es peligroso".
Según ella, el uso excesivo de estas herramientas no solo nos hace dependientes, sino que también reduce nuestra capacidad para articular ideas, resolver problemas y tomar decisiones. Y no es solo una teoría: cada vez hay más estudios que respaldan esta preocupación.
Cada vez más universitarios abandonan sus carreras por culpa de la IA
Siguiendo precisamente con los jóvenes y su uso de la inteligencia artificial, muchos jóvenes, que antes veían la universidad como un trampolín para cumplir sus sueños, ahora la ven como una auténtica pérdida de tiempo y todo por culpa de la IA.
"Quedarme obsoleto me aterraba”, comenta uno de los estudiantes, que rechazó un máster por miedo a que su esfuerzo no valiera nada en un mercado en el que la IA parece ya la reina y los despidos se esperan en masa. “Me pasé la vida escribiendo historias y soñando con publicar un bestseller, pero ver cómo la IA genera novelas a ritmo industrial me hizo dudar de todo”, comenta otra estudiante.
Lo cierto es que esto no son tres o cuatro casos aislados y ya desde 2023, universidades de todo el mundo han visto cómo crece el número de estudiantes que abandonan carreras de letras, comunicación o arte.
El motivo es casi siempre el mismo, el de la sensación de que la IA está ocupando el espacio que antes era exclusivo del talento humano. Las noticias que hablan de esa sustitución, la publicación de miles de libros escritos por IA e incluso esa presión de adaptarte o morir, ha provocado que tiren definitivamente la toalla.


