En shock tras descubrir que su hija asesinada "vuelve" como un chatbot de IA: "Fue como revivir el trauma de nuevo"

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Jennifer Ann Crecente, asesinada en 2006, "resurgió" como un chatbot en Character.ai, dejando a su familia en estado de shock y sin realmente haber dado ningún permiso para hacerlo.
No cabe duda de que la posibilidad de traer de vuelta a la vida a quienes se han ido ha atraído siempre la atención por ese morbo que se esconde detrás y la necesidad de muchos de recuperar lo perdido.
En los últimos años, los avances en inteligencia artificial han hecho que la idea de "revivir a los muertos” parezca más cercana a la realidad que nunca.
Sin ir más lejos, en China, este negocio está viviendo un boom, ofreciendo a todo tipo de personas la posibilidad de mantener una conexión con sus seres queridos fallecidos a través de avatares digitales. Creados a partir de fotos y clips de audio, permiten conversaciones muy básicas, pero que sirven al menos de consuelo para esa persona.
Y, precisamente, algo similar ha ocurrido con Jennifer Ann Crecente, una joven asesinada en 2006 que "revivió" recientemente y en este caso como un chatbot de inteligencia artificial. Sin embargo, en este caso la intención no era precisamente llevar a cabo este acto.
"Fue como revivir el trauma de nuevo"
Tal y como relatan en Business Insider, Drew Crecente, padre de Jennifer, se despertó una mañana con una alerta de Google sobre su hija fallecida. Para su sorpresa, descubrió que alguien había creado un chatbot con la imagen y el nombre de Jennifer en la plataforma Character.ai. "Fue como revivir el trauma de nuevo", comentó Drew a la revista.
El chatbot se presentaba como una "experta en periodismo" y usaba la foto del anuario de Jennifer. Cuando Drew lo encontró, ya había sido utilizado en al menos 69 conversaciones. Lo más preocupante es que ni él ni ningún familiar habían dado permiso para usar la identidad de Jennifer de esta manera.
Inmediatamente, Drew contactó con Character.ai para que eliminaran el chatbot y tomaran medidas para evitar que algo así volviera a ocurrir. La empresa respondió rápidamente, eliminando el bot por violar sus políticas de suplantación de identidad. Sin embargo, para Drew, el daño ya estaba hecho.
"Realmente no se conocen los efectos que esto puede provocar si se hace a gran escala, estamos creando un universo paralelo donde por primera vez en la historia de la humanidad la muerte ‘no existe’. Pero es que aparte de los problemas éticos todavía por evaluar se plantean de inmediato una serie de cuestiones legales, como el tratamiento de los derechos de propiedad e imagen y se crean problemas relacionados con, por ejemplo, la suplantación de una persona fallecida y para los que no tenemos un marco legal", nos explicaba en una entrevista para Computer Hoy Fernando Pérez Borrajo, Cofundador y Director Corporativo de Aunoa.

