El fenómeno Ghibli de ChatGPT se convierte en un problema para Sam Altman: "Nuestras GPU se están derritiendo"

Sam Altman.
Sam Altman.

El máximo responsable de OpenAI ha reconocido que el fenómeno viral que consiste en copiar a Hayao Miyazaki ha sido mayor del que hubiesen podido imaginar. 

Sam Altman tiene un problema. La nueva función de ChatGPT para crear imágenes ha sido un éxito tan rotundo, que el propio fundador de OpenAI ha reconocido que sus servidores están al límite y no dan más de sí. Tanto, que la compañía se ha visto en la obligación de tomar medidas y, hasta cierto punto, limitar el acceso a los usuarios, sobre todo a quienes no son de pago. 

Gran parte de la culpa la tiene uno de los últimos fenómenos virales protagonizados por la inteligencia artificial: las imágenes al estilo del estudio Ghibli. Por alguna razón, a la gente de todo el mundo le ha dado por crear imágenes inspiradas en el trabajo de Miyazaki y compañía, y no solo las redes se han visto llenas de ellas, sino que OpenAI también se ha visto resentida. 

ChatGPT inspira a los fans del Studio Ghibli… pero demasiado

Ahora ChatGPT permite crear imágenes. Y no solo eso, la herramienta creada por la compañía de Sam Altman lo pone muy fácil: simplemente es necesario dar las instrucciones del tipo de dibujo que se quiera crear e indicar en qué estilo se desea que la IA lo lleve a cabo. ¿Cuál ha sido la reacción de la gente? Lanzarse a solicitar todo tipo de creaciones inspiradas en el mítico Studio Ghibli.

No ha sido lo único, claro, pero sí lo más viral. El problema es que parece que ni siquiera Sam Altman parecía estar preparado para una respuesta tan contundente. Según medios como The Verge, el CEO de OpenAI ha declarado que sus unidades de procesamiento gráfico (GPU) están "derritiéndose" debido al volumen extremo de solicitudes de generación de imágenes.

El problema es que, aunque algunos no sean conscientes, para la inteligencia artificial no es lo mismo construir textos que imágenes. La generación de estas últimas requiere una potencia computacional enorme. Cada imagen generada por ChatGPT utiliza modelos avanzados de aprendizaje profundo que consumen un montón de recursos en los centros de datos.

¿Y cuál ha sido la decisión de Sam Altman al respecto? Pues al parecer no le ha quedado más remedio que tomar medidas más drásticas de las que en un principio seguramente le hubiese gustado. Por una causa de fuerza mayor, OpenAI se ha visto obligada a limitar el acceso a la función para los usuarios gratuitos y reducir el número de imágenes permitidas al día.

Hayao Miyazaki y su lucha contra la IA

Que la gente use ChatGPT para crear imágenes al más puro estilo Studio Ghibli puede parecer una especia de homenaje a su trabajo. Sin embargo, el máximo responsable de películas como Mi vecino Totoro o El viaje de Chihiro no está muy contento con la inteligencia artificial, hasta el punto de haberla criticado con anterioridad de forma más que contundente. 

Ahora, viendo cómo Internet y las redes sociales se llenan de copias de su trabajo, probablemente su opinión solo haya hecho empeorar. A veces, saber dónde termina el tributo y comienza el plagio es difícil de determinar. 

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