Giro de 180 grados de Elon Musk: quiere destruir el modelo de OpenAI después de haberlo apoyado

Elon Musk ha dado un giro de 180 grados en su relación con OpenAI, pasando de ser orgulloso cofundador a crítico de oro de la empresa de inteligencia artificial. Ahora busca acabar por completo con el modelo comercial que una vez apoyó, en medio de una rivalidad increíble tras la creación de su propia empresa, xAI.
El mundo de la inteligencia artificial está que arde, y en el centro de la polémica está, como no podría casi ser de otra forma, a Elon Musk, el multimillonario que no para de dar que hablar. De forma simple, ahora quiere acabar con OpenAI, la empresa que él mismo ayudó a crear.
Básicamente, la misma persona que en 2015 estaba entusiasmado con la idea de una IA para el bien de la humanidad, ahora quiere destruirla, pero es hora de ir por partes.
Matizar de nuevo que todo empezó hace casi 10 años, en 2015, cuando Musk y un grupo de personas fundaron OpenAI como una organización sin ánimo de lucro. La idea era desarrollar una IA beneficiosa para todos, sin que el dinero fuera el objetivo principal.
Pero cuidado porque ya entonces Musk tenía sus dudas. Según documentos internos que han salido a la luz, el magnate sugirió que quizás sería mejor tener "una corporación estándar con una organización benéfica paralela".
Elon Musk, para bien o para mal, siempre encuentra la forma de estar en el centro de la polémica
La situación comenzó a tomar forma en 2017. OpenAI estaba triunfando con sus creaciones de IA para videojuegos, y Musk vio el potencial. De repente, empezó a insistir en que necesitaban "miles de millones de dólares" para competir en el mundo de la IA. El problema es que también quería tener el control total.
En septiembre de ese año, llegó a crear una empresa llamada Open Artificial Intelligence Technologies, Inc., básicamente intentando hacer un copia y pega de OpenAI, pero a su manera.
Sin embargo, el equipo de OpenAI no estaba por la labor de dejar que este se adueñara de todo y ahí empezó todo. Elon Musk en enero de 2018 soltó la bomba: o se fusionaban con Tesla o estaban "en un camino de fracaso seguro". Como ya te puedes imaginar, OpenAI pasó de la oferta y este se fue.
Pero cuidado porque la cosa no quedó ahí y dejó sobre la mesa un ultimátum: recaudar miles de millones por año inmediatamente u olvidarlo. OpenAI, en lugar de asustarse, se las ingenió para crear un modelo de "beneficio limitado" que les permitía recibir inversiones sin perder su esencia. Un movimiento inteligente que, al parecer, a Musk no le hizo ninguna gracia.
Y así es como se llega a 2023, cuando la cosa se puso realmente fea. El dueño de Tesla fundó xAI, su propia empresa de inteligencia artificial, para competir directamente con OpenAI. Pero lo más surrealista vino después cuando firmó una carta pidiendo que se frenara el desarrollo de sistemas más potentes que GPT-4. Blanco y en botella, quería frenar por completo a su antigua empresa.
Mientras tanto, OpenAI sigue a lo suyo, desarrollando IA que supuestamente beneficia a la humanidad, aunque por un camino muy diferente al que el magnate había imaginado. Y este, por su parte, no para de lanzar dardos contra su antigua creación. Lo que está claro es que la batalla por el futuro de la IA está que arde, y Elon Musk está dispuesto a todo para ganarla, aunque eso signifique destruir lo que él mismo ayudó a crear.
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Carolina González
Redactora
Carolina González, redactora de actualidad, reportajes a fondo, análisis de todo tipo de productos y vídeos para el canal de Youtube.
