Golpe a la IA: el 80% de los proyectos que la utilizan fracasan, según un estudio

Muchos expertos aseguran que la IA cambiará el mundo, y también las empresas. En la práctica, sin embargo, no parece que suceda de esta manera.
Atendiendo a lo que parece decir todo el mundo, podría parecer que la inteligencia artificial es el futuro. Muchos expertos como Elon Musk o Bill Gates no tienen dudas al respecto, por mucho que otros alerten de sus posibles peligros para la humanidad. Y mientras, las empresas, muchas de ellas, parecen prácticamente obligadas a adaptarse a esta tecnología.
No obstante, esta no siempre podría ser la solución a todos sus problemas. En realidad, la mayoría de las veces podría ser peor el remedio que la enfermedad, tal y como señala un reciente estudio. Sus conclusiones, después de profundizar en el tema, son cuanto menos sorprendentes: el 80% de los proyectos que se inician con la IA de por medio, terminan por fracasar.
¿Y si la IA fuese más un problema que una solución?
Según un estudio llevado a cabo por RAND Corporation y compartido por el medio Techspot, las empresas están invirtiendo millones en la inteligencia artificial, muchas veces en aprendizajes automáticos. Sin embargo, a pesar de estos enormes desembolsos, el 80% de los proyectos que giran en torno a ella terminan mal. Las razones para ello, si se piensa bien, son bastante razonables.
Para empezar, los investigadores han querido ir a la raíz de la cuestión, para lo cual han decidido entrevistar a un total de 65 científicos de datos e ingenieros especializados en inteligencia artificial. Siempre, con el requisito de que estos tuviesen al menos cinco años de experiencia a la hora de desarrollar modelos de inteligencia artificial, ya fuese a nivel empresarial o académico.
Para ello, el problema parece estar no estrictamente en la inteligencia artificial o sus limitaciones actuales, sino en la forma en que las empresas la utilizan. Es decir, no identificar del todo en qué puede esta tecnología ayudar a su negocio y, sobre todo, no contar con el tiempo suficiente como para implementar estar tecnología de una forma adecuada, por así decirlo.
Esta situación conlleva a plazos poco realistas, dice el estudio, y a desarrollos que, en muchos casos, apenas están completados a la mitad. El hecho de que nadie quiera quedarse atrás en ocasiones precipita todo de mala manera. Pero sobre todo existe una grave equivocación: pensar que la inteligencia artificial va a ser capaz de cambiar mágicamente un negocio (y sus resultados).
Las dificultades para entrenar a los modelos de IA
En cualquier caso, uno de los científicos entrevistados también puso algo de luz a la hora de analizar por qué tantos fracasos potenciados con inteligencia artificial no cumplen con sus objetivos. “El 80% de lo que lo que forma la inteligencia artificial es la ingeniería de datos, un trabajo sucio”, razona el experto. “Necesitas buenos profesionales, o los datos se envenenan”.
De esta forma, el estudio parece dejarlo claro: la inteligencia artificial es un trabajo complicado, que no sirve para solucionar la vida a todo el mundo. Y, por supuesto, está lejos de ser una receta milagrosa que beneficie a cualquier empresa. Por mucho que algunos derrochen optimismo al hablar del asunto.