Google DeepMind enseña que su robot "sabe" atarse los zapatos, pero ojalá nadie se los ponga

Google DeepMind

Google DeepMind ha enseñado a un robot a atarse los zapatos, pero el resultado deja mucho que desear. A pesar del avance, la máquina desde luego que sigue mostrando bastantes fallos. Parece que en lo simple está lo más complejo.

Google DeepMind acaba de mostrar al mundo como uno de sus robots ha aprendido a atarse los cordones de las zapatillas. Sin embargo, el resultado, aunque desde luego, es todo un avance, cuidado, porque hay matices. Probablemente tal y como lo hace alguna caída que otra sí que provoca.

La empresa ha compartido varios vídeos en redes sociales, que puedes ver abajo, mostrando al robot en acción. Sabe doblar camisetas, coger piezas pequeñas, pero el momento clave viene precisamente con el atado de zapatillas.

Por así decirlo, forma unas "orejas de conejo" exageradamente grandes con los cordones, un método que, aunque sirve y se puede decir que las ha atado, resultaría poco práctico en la vida real.

Dejando a un lado los matices, para lograr este, DeepMind explica que puso en marcha dos nuevos sistemas de inteligencia artificial: ALOHA Unleashed y DemoStart. ALOHA permite al robot usar ambos brazos para tareas complicadas, mientras que DemoStart utiliza simulaciones para el aprendizaje.

La paradoja de Moravec entra en juego: ¿Por qué los robots encuentran difíciles las cosas fáciles y viceversa?

Aunque a ojos inexpertos como los de casi todo el mundo esto puede parecer un gran fallo, no es del todo así, tal y como explican. Los investigadores de DeepMind ven este desarrollo como un paso hacia un futuro donde los robots puedan ayudarte en tareas cotidianas. Sin embargo, el camino hacia ese futuro parece aún largo, teniendo en cuenta estos resultados. 

Al final, acciones aparentemente simples como atarse los zapatos o doblar una camisa se han convertido en pruebas clave para medir el progreso en robótica. Por así decirlo, estos son capaces de hacer cosas que a los humanos se nos quedan grandes, pero luego pecan en lo más simple que existe.

Lo curioso es que esto tiene un nombre: paradoja de Moravec. Moravec argumentó que las habilidades que hoy se consideran "inteligentes", como el razonamiento abstracto y la resolución de problemas complicados, son relativamente recientes en términos evolutivos. Estas habilidades se desarrollaron en la parte más nueva del cerebro, la neocorteza, que es particularmente grande en los humanos en comparación con otros animales.

Por otro lado, las habilidades que son aparentemente simples, como el reconocimiento visual o la locomoción, están arraigadas en las estructuras más antiguas y primitivas del ser humano. Estas habilidades son el producto de millones de años de evolución y se ubican en regiones como el sistema límbico y el cerebelo.

La solución para la Paradoja de Moravec supone una combinación de avances tecnológicos, investigación científica y un enfoque interdisciplinario para comprender mejor la inteligencia y la cognición. Hasta entonces, esta seguirá siendo un enorme reto para los científicos y un recordatorio de la gran complejidad de la mente humana y su naturaleza.

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Carolina González

Redactora

Carolina González, redactora de actualidad, reportajes a fondo, análisis de todo tipo de productos y vídeos para el canal de Youtube.